jueves, octubre 29, 2009

De vuelta, Chiloé, Series y otras hierbas

Ok, sé que ha pasado harto tiempo, sé que debo la última parte del viaje a Argentina, sé que no he hecho el podcast hace rato (a pesar de tener un par de temas ya pensados). Las buenas noticias es que este es un nuevo post después de hace harto, la mala es que probablemente no actualice todo lo que falta muy luego, si es que decido hacerlo.

El viaje quedará para cuando me anime a escribir harto, y veré si de acá al fin de semana puedo sacar un podcast especial para Haloween, si pienso en suficientes cosas que valgan la pena, ya que el terror no es mi género predilecto.

Por mientras, cositas cortas:

Trailer de la próxima temporada de 24.



Sí, es lo mismo de siempre, ¿pero no es eso lo que nos gusta de 24? Yo me anoto desde ya.

Dexter es la única serie (aparte de South Park, como siempre) que estoy siguiendo más o menos al día. Está muy buena, y puedo prestar las otras temporadas si alguien quiere subirse al carro.

De Criminal Minds vi el primer episodio, y espero en algún minuto hacer un catch up. Si no, quedará para los meses de sequía de series. También he visto algunos capítulos de la primera temporada de Castle (que es más livianita que las otras series), pero no tengo apuro por seguir.

Por otro lado, he visto más películas y más series de cable de esas que antes no pescaba por no tener (como Two and a Half Men, The Big Bang Theory y The New Adventures of old Christine). Siguen sin llamarme tanto la atención como para seguirlas, pero divierten al verlas.


Ya apareció Battlestar Galactica The Plan, y ya está en mi cola para verla. No sé cuando será. De repente habrá que armar algo para verla en grupo, siendo lo último de BSG?

En Diciembre comienza la nueva, y totalmente incierta, temporada de Scrubs. Veremos que sale…

La semana pasada estuve de Jueves a Domingo en Chiloé. Llovió todos los días de modo intermitente, pero paraba cuando lo necesitábamos, así que casi no nos mojamos. Vimos como 10 o más iglesias de madera, y la más bonita, casi no la vemos porque quedaba escondida frente a una playa en una localidad llamada “La Capilla”, al final de un camino escarpado medio perdido en la isla Quinchao. Veremos cuando subo fotos.

Formatié el disco duro y reinstalé Windows, para que anduviera con menos problemas de los que andaba trayendo (mientras espero a comprar un PC nuevo). Ayer descubrí la primera cosa que se me olvidó respaldar, siempre pasa...

Una foto de la próxima película de los Magníficos, se ve buena:


Y unas escenas serias de película con pista de risa. Algunas están muy bien logradas:
http://www.manofest.com/Content/the-10-funniest-movie-scenes-with-laugh-tracks-added.html

Y eso es por ahora.

jueves, agosto 27, 2009

Letter B y un Rover real

Este es un cover de los Beatles hecho por los Muppets, Letter B (por Let it Be).



No fue el único que hicieron, acá hay varios más.

Algunos suenan muy bien, de hecho. ¿Habrá algún disco de los muppets, como había de Alvin y las Ardillas?
________
En BoingBoing me topé con una especie de estación de vigilancia que se parece al Rover de El Prisionero. Como si no hubieran aprendido en Los Simpsons que no es una buena idea.

Igual bacán cuando empiezan a hacerse realidad ciertas cosas de la ciencia ficción, ya sea porque se cumplen o por homenaje.

lunes, agosto 24, 2009

Entre fiestas y películas

La semana pasada fue bastante agitada, por momentos agotadora, sin embargo lo pasé muy bien.
Partió el Lunes cuando fuimos a tomar algo con Pedro, amigo colombiano de Sol que se quedaría luego en mi casa por la semana, quién había venido al SANFIC (razón, por cierto, de la agitada semana). A pesar de ser lunes, que tengo entendido es bastante muerto, encontramos un buen lugar en Lastarrias, el Berri. Luego para la casa, lo que tomó un poco más de tiempo porque “se me ocurrió” recorrer patronato como a la 1 de la mañana…
El martes la cosa pintaba para más largo, porque era la fiesta de inauguración del festival, pero como era martes y llovía profusamente, supusimos que la fiesta iba a estar medio muerta. Nos equivocamos, estaba llena gracias al poder de la barra abierta, e incluso había su dejo a farándula local, así que nos quedamos harto más de lo que creíamos.
Miércoles a ver Navidad (donde había mucha más farándula local, entre actores, directores y cantantes) y luego en vez de fiesta, a comer algo, lo que permitió acostarse más temprano de lo que esperaba, aunque igual un poco más tarde de lo acostumbrado.
Jueves de espectáculos, fui a ver una película documental de Jem Cohen con música en vivo. La música era buena, la película no, y la única razón por la que no me quedé dormido fue por ciertos codazos que me despertaban de vez en cuando… Igual creo haberme perdido un buen tramo entre pestañazo y pestañazo. Luego tocaba fiesta de nuevo, pero fue intercambiada por ir a comer churrasco con los amigos que habían ido a ver la película. Originalmente la idea era comer y fiesta, pero se alargó un poquito más la cosa y la fiesta se hizo cada vez más lejana (además de que había dejado el auto en la casa). Creo que ese día terminó como a las 3…
El viernes saliendo de la pega fui a la cineteca a ver Jay, una película filipina. Buena, pero el sueño me dio una mala pasada y volví a pegarme unos pestañazos al comienzo, así que me debo haber perdido unos 10 minutos, relevantes, así que quiero verla de nuevo. Lamentablemente no logro encontrar subtítulos… Luego algo de descanso en la casa, para ir después al cine San Agustín, compartir con un par de productoras argentinas y ver el final de su documental “Parador Retiro”. A ellas las volvería a ver en las siguientes fiestas. Después de eso tocaba fiesta que se supone estaría buena porque auspiciaba una marca de Whisky, pero en vez de eso surgió un carrete de casa, así que esa sería la primera (y finalmente última) parada. De la casa de Ana y Luis, los mismos con los que habíamos comido churrasco el día anterior, nos fuimos todos al HBH, de donde nos echaron a las 3, para nosotros proseguir a una fuente de soda X que seguía abierta para comer algo. No creo haber llegado a la casa antes de las 4, y dudo haberme dormido antes de las 5. Gran día, y buen cambio para la fiesta.
Sábado, 8 de la mañana y yo levantándome para ir a una actividad de la oficina. No sé si habrá sido el café o qué, pero la verdad es que no sentí mucho sueño. Tuve suerte y salí temprano, y aproveché de dormir un poco también en la tarde, aunque creo que no mucho, porque también lavé ropa y luego fui al cine a ver una película colombiana, Los Viajes del Viento, que Pedro había dicho que “hay que verla”, pero no que era buena. Se la pueden saltar, si no se es colombiano no creo que haya que verla tanto… Me topé nuevamente con Ana y Luis que también fueron a verla, ellos con un interés especial por ser una película colombiana (cosa que ellos también son, por cierto) y comimos mandarinas mientras veíamos la película. Original yo, que cuando fui al supermercado en la mañana compré una enorme malla de mandarinas y no tengo muy claro que hacer con ellas… De ahí para la casa, y luego como a las 12 para el Santería en Bellavista a la fiesta sabatina. Buena la música! Costó irse, pero pensando en el día siguiente nos retiramos a eso de las 3, sin muchas ganas de hacerlo realmente.
Domingo descanso en la mañana, y en la tarde la idea era ir a la nieve porque iban a proyectar cortos allá. Sin embargo la subida era solo hasta las 2, y el tiempo no daba, así que almorzamos tranquilos en la casa unos ricos tallarines con salsa, que no se pegaron a pesar de no ponerle aceite al agua. Después al mall a comprar regalos para Colombia, casa a dejarlos, y de vuelta al cine con la intención de ver Retrato de un Antipoeta, sobre Nicanor Parra. Lamentablemente se habían agotado las entradas (llegamos muy justos), así que entramos con Pedro a ver Perfidia, película dirigida por un Boliviano, protagonizada por un Chileno (Gonzalo Valenzuela) y “hablada” en inglés. Las comillas van porque tiene muy poco diálogo. Hubiese sido un buen corto, pero duraba más de hora y media, lo que la hacía tremendamente cansadora, y muy buen físico tendrá Gonzalo Valenzuela, pero no es un actor limitado. A todo esto, el tipo pasa toda la película en calzoncillos (con DON product placement a una marca australiana), y todo el rato es reminiscencia de Psicópata Americano, por la obsesividad del personaje con su cuerpo y la música.
Terminando la película esperaba volver a la casa, pero terminamos quedándonos un rato en la fiesta del domingo, que era en el mismo cine Hoyts, así que ni nos movimos del escritorio. Igual fuimos decentes y terminamos temprano, como a las 12, y tomamos chocolate caliente auténtico colombiano. A eso de las 3 Pedro tenía que tomar un taxi para el aeropuerto.
Eso sería todo, si no fuese porque hoy es el último día del SANFIC y por lo tanto queda la fiesta de clausura, a la que estoy partiendo en cerca de una hora. Esperemos vuelva a una hora decente… Si no, tengo harto café y una Red Bull esperando para mañana, y el resto de la semana para descansar.
A pesar de no estar acostumbrado a ese ritmo, lo pasé genial la semana pasada, y no se me ocurre una mejor manera de haberla disfrutado. No continuaría esta semana, pero sí lo repetiría más adelante, cuando recobre fuerza y se vayan las ojeras.

Como extra totalmente nada que ver, una foto muy chora de unas nubes tubulares en Australia.

martes, agosto 18, 2009

lunes, agosto 17, 2009

No es David Bowie

Pero lo parece. Es Ricky Gervais! Antes de ser cómico, probó suerte como cantante en un dúo llamado Seona Dancing, que fue popular en Filipinas (es como David Hasselhoff, popular en Alemania).




La otra vez vi una (y probablemente más de una, no es una premisa particularmente original, y no estoy seguro de donde la vi) película en la que la gente se salvaba de la muerte, para luego morir de alguna otra forma, o estar a punto de hacerlo varias veces y luego morir. Básicamente, su muerte ya estaba predestinada y no podían escapar a ella aunque quisieran. Cuando vi el video pensé que, de algún modo, hay gente media predestinada a la fama, en este caso Ricky Gervais, y cuando no le resultó como cantante, ni en la radio, terminó escribiendo series y siendo actor. El universo había determinado que sería famoso, solo que aún no sabía como. Menos mal que fue como actor y comediante, eso sí...

Gracias Emilio por el dato.

domingo, agosto 09, 2009

Una tarde en las carreras

El viernes fuimos a ver la exposición de chocolates en el sernatur. Ninguna gracia, varios puestos con chocolates, ni siquiera muy baratos.
Más tarde me junté con Sol para ir al cumpleaños de Franco, pero como nos juntamos temprano, primero fuimos a comer algo. ¡Terminamos comiendo fondue! Hace mucho que no comía, y estaba rico, ideal para una noche fría y para reponernos a los dos que andábamos con el estómago medio delicado. Después fuimos al cumpleaños de Franco, en un bar raro en el que el dueño no estaba muy contento de que hubiera tanta gente consumiendo, parece que no le agradaba eso de tener un negocio exitoso, así que terminó echándonos temprano.
El sábado no sé que hice en la mañana, parece que me levanté tarde, después terminé de ver Cool Hand Luke (la película donde aparece la frase de la canción Civil War de los Gun's, "What we've got here is failure to comunicate...". Sí, ese tipo de cosas hace que quiera ver una película).
En la tarde me junté con Sol y fuimos al Hipódromo Chile. La idea era ir al Club Hipico, pero allá las carreras son los viernes, y la gracia era ver caballos. Cada uno perdió 2 lucas, pero tuvimos el placer de apostarle a caballos como "Regalo del Sol" y "Gaitero Dancer". Otras opciones a las que no le apostamos pero merecen mención son "Lolo Dinámico", "Kwazulu", "We can win", "No me provoques" y "Voy en camino". Mientras veíamos las carreras se nos acercó un tipo, Vasco, que nos comentó que iba todos los sábados a tomar al hipódromo, y claramente no era el único. Trató de jotear a Sol, pero como resulta que andaba con su novio que conoció en Colombia, por quién se vino a vivir a Chile y con quien vive hace 8 meses (yo, por supuesto), terminó preguntando por alguna amiga.
Después fuimos al cumpleaños de Pavel, a saludar, pero resulta que estaba bueno así que nos quedamos como hasta las 4, y rematamos cantando canciones "clásicas" en mi depto.
El domingo fue de descanso y recuperación.
Super finde, y ni se veía venir.

martes, agosto 04, 2009

Días horizontales

Estando enfermo y teniendo que quedarme en casa reposando, pasé mucho rato en cama en la entretención clásica que uno hace en esa situación estando solo: viendo tele.
En viña terminé la tercera temporada de Luz de Luna, con el climático final de varios capítulos en el que Maddie tiene que elegir entre David y un astronauta tincado.
Ayer vi The Rocky Horror Picture Show, que no puede lisa y llanamente clasificar como una buena película, pero vale la pena verla igual principalmente por el papel de la vida de Tim Curry, que curiosamente es su primer papel relevante. Es raro, porque probablemente si no lo hubiese visto antes en sus roles “más nuevos”, este no me hubiese parecido tan genial. También está la canción Time Warp (o Let’s do the time warp again, no sé realmente como se llama) que es bien simpática.
Hoy podríamos decir que fue más intenso. Primero vi una serie completa (inglesa, así que más corta) llamada Psychoville. Está recién salida del horno, el último capítulo lo dieron el viernes en Inglaterra. Trata de 5 personajes a los que les llega una carta anónima diciendo “Se lo que hiciste”, y obviamente luego se empieza a saber qué relación hay entre ellos. El mejor personaje es el payaso manco y malhumorado... Increíble que después me enteré, viendo en Wikipedia, que dos actores interpretan 8 papeles, varios bien secundarios, pero entre los 2 hacen 4 de 6 principales. Vale la pena verla, es corta (7 capítulos de media hora), y es un thriller cómico, se ríen de las películas de terror y misterio, y lo hacen bien. Pueden notarlo en la intro del primer episodio:
Probablemente hable de ella en un podcast, junto con otras series inglesas para matizar.
Y para terminar, acabo de ver una de las películas más terribles, raras, crudas incomprensibles, escabrosas, extrañas, buenas, sobrecogedoras y que te hacen querer volver a verla…algún día, que haya visto en mucho tiempo: Synecdoche, New York. Algo así sólo podía salir de la cabeza de Charlie Kaufman y podía quedar tan buena gracias a un actor como Philip Seymour Hoffman, en un papel que claramente era para él. No sé si entendí ni un tercio de la película, pero me gustó. No podría llegar y verla de nuevo, pero definitivamente merece ser revisitada.
Eso pues, a ver si el próximo post es del viaje...

jueves, julio 30, 2009

Cumpleaños I

Este es corto, solo pongo las fotos. Gracias por venir, espero que lo hayan pasado bien, yo seguro que lo hice.

http://picasaweb.google.es/ermordung/CumpleanosRodolfoSantiago#

Viaje a Argentina, Parte 2

Nos encontrábamos en la aduana, sin poder continuar a Argentina. La opción era quedarse dando vueltas por el sector, conocer Chañaral, Pan de Azucar y esas cosas, o aperrar y subir hasta San Pedro de Atacama para cruzar por Jama, suponiendo que estuviese abierto. Adivinen que elegimos... Igual antes le preguntamos al carabinero de ahí si estaba abierto el otro paso...

Continuamos entonces el camino, bajando por el norte hacia Chañaral. El camino estaba mucho mejor, más amplio y despejado de nieve. La vista era espectacular, con 3 volcanes cercanos y montones de cerros nevados rodeándonos, además de pasar por un salar enorme, aunque no se distinguía muy bien entre tanta nieve. Por ahí paramos a tomarnos una sopa y una foto, y Carola hizo angelitos de nieve.



Como a las 6 ó 7 llegamos a Chañaral, donde pasamos a ducharnos y a comer. Por 2 lucas teníamos un “almuerzo” que incluía cazuela de vacuno de entrada, y un plato de fondo bien contundente. Eso es comida barata!

A la salida hicimos cambio de conductor, y continuamos. Creo que dormí bastante bien, y me desperté cuando echamos bencina y luego cuando llegamos a las salitreras. Carola se fue “sola” todo ese rato, creo, tiene una constitución para manejar increíble, más aún considerando que la semana pasada había estado en lo mismo.

Las Salitreras de noche son tétricas, especialmente cuando uno se encuentra con una muñeca sentada en un sofá mirándonos fijamente. Las chicas no se sintieron cómodas tomando café ahí, así que seguimos a la salitrera siguiente, en donde si tomamos fotos (las que, obviamente, no están en mi cámara así que no puedo poner acá todavía).

La siguiente parada fue Calama, en donde hace más frío que la retutatutata de noche. Me congelé esperando usar el baño, y creo que uno sentía más frío porque no tenía la apariencia de hacerlo. De más que en el paso San Francisco o después en Jama hizo más frío, pero al ver nieve uno asume eso y no se siente tanto.

Pasamos al casino de Calama, el cual se veía sumamente chabacano y con pinta de cabaret por fuera, pero no entramos porque nos cobraban. Dado el traspié, nos fuimos directo a San Pedro de Atacama. Tratamos de dormir en el camino, en las paradas de camioneros, pero el sueño no acompañaba mucho y decidimos llegar al pueblo no más. Ah, ahí nos quedamos varados porque había mucha arena, pero con un pequeño empujoncito el auto salió solo. Estaba un poco cansado, nada más…

En San Pedro recorrimos a pie el pueblo, acompañados por distintos perros. Se veía bien bonito, es choro que hayan mantenido el estilo. Luego dimos una vuelta alrededor en auto y Carola mostró donde se supone que estaba el Valle de la Luna. De noche no se veía nada… Creo que hay que armar un paseo para allá exclusivamente, no sé si en auto, pero hay que ir en algún minuto. De repente armarme unas vacaciones completas al norte más adelante, por una semana, llegando a Iquique y Arica también. Claro que ya no sé ni cuando, me faltan días de vacaciones para todo lo que quiero hacer.

Después fuimos directamente a la Aduana, donde solo estaban dejando pasar camiones (los autos tenían que esperar hasta las 9), así que nos estacionamos en la cola y nos pusimos a dormir un par de horas. Cuando desperté a eso de las 8, noté que Carola estaba hecha un ovillo en el asiento del conductor, dudo que haya podido descansar (aunque haya dormido). El asiento del conductor es una mierda para dormir...

Resulta que (vaya, flashback a Papelucho) el paso Jama no estaba abierto como había dicho el tipo del otro paso el día anterior, pero el rumor era que lo iban a abrir a eso de las 10. Esperamos escuchando a un para de tipos tenían la música a todo chancho, con las puertas abiertas, y que bailaban al son de música tropical argentina. Eran claramente chilenos…

A eso de las 10:30 no dejaron avanzar, y luego de una travesía por un paso en buen estado pero con sectores con algo de hielo, llegamos a Argentina.



Me salto el trámite de la aduana, pero comento que mientras hacía fila escuché a un par de tipos conversando sobre lo bonita que era la Ruta 9 entre Jujuy y Salta, que era más corta pero más complicada que el camino oficial entre ambas ciudades (que era doble vía y sin cuesta), y en mi nuevo yo social metí la cuchara y pedí más datos, porque el viaje consistía en buscar cosas choras y bonitas, además que había una buena posibilidad que fuera la cuesta perdida de Carola, causal indirecta del destino del viaje.

La primera localidad pasada la Aduana Argentina (llamada Susques) era tal cual las salitreras, pero habitada por Argentinos que parecían bolivianos. Les llega a llover en ese “pueblo” y las casas se deshacen, probablemente. Después vino Purmamarca, más armadita y bonita, al parecer turística, pues estaba el cerro de los 7 colores, donde nos tomamos una foto (de nuevo, no con mi cámara) los 3. Hace muchos años Carola, la niña de los cerros, salió en un viaje en busca del cerro de los 7 colores por toda Argentina, para descubrir que estaba justo donde había comenzado el viaje. En todo caso aprendió mucho en el camino, y cambió la vida de las personas con las que se topó con sus ejemplos de… turismo.



Luego llegamos a Jujuy, donde recorrimos un poco y encontramos, aún no sé como, una casa de cambio abierta. También un cajero automático (lo que costó más, les digo, es ridículo) necesario para comprar algunos libros y un excelente mapa de Argentina que quedará para los siguientes viajes. El dueño de la librería, tremendamente simpático, nos confirmó lo de la Ruta 9 y que muy probablemente era la que Carola recordaba, y además nos regaló un mapa rutero extra de Argentina que ahora adorna la puerta de la pieza chica del depto. Nota mental: comprar hilo o lana para marcar los recorridos. Después pasamos al supermercado y compramos lo necesario para armarnos un “pequeño” picnic en el camino, que vino bastante bien para matar el hambre acumulada.

Antes de salir, volvimos a pedir ayuda para ir a la Ruta 9, y unos camioneros ultra buena onda trataron de disuadirnos de usar ese camino, que el otro era mucho mejor y más rápido, pero al final comprendieron que andábamos turisteando y en busca de esa cuesta, así que nos dieron las indicaciones. También nos pararon los pacos antes de llegar a la cuesta, creo que la única vez que nos pararon, y volvieron a insistir en que no era el mejor camino para hacer de noche, pero nos desearon suerte y nos dijeron que anduviéramos con cuidado, pues de noche salían animales silvestres.

Mientras avanzábamos nos comimos parte del cocaví, y finalmente llegamos al camino que buscábamos, y que resultó ser el mismo que Carola recordaba, claro que sin las mariposas volando por todos lados, y probablemente de día debe haberse visto mucho más choro. Sin embargo se alcanzaba a apreciar la belleza del lugar, una cuesta que por un lado tenía un desfiladero lleno de árboles, y uno no alcanzaba a ver de donde salían. Habían líanas colgando y todo, bien boscoso y selvático. A falta de mariposas nos acompañaron algunas polillas. Animales salvajes no encontramos ninguno, eso sí.



Después de la cuesta paramos a comer palmitos, y luego seguimos hasta Salta, donde fuimos a carretear a un pub-disco. Escuché música que probablemente no vuelva a escuchar en ningún otro lado, porque parecía de círculos super específicos. Algunas letras eran ridículas… Pero lo pasamos bien. El happy hour era hasta las 2:30, y como a las 2:15 empezó a llegar harta gente. Creo que nos quedamos como hasta las 4, 4:30. Ahí probé vino blanco con speed (la bebida energética) que me convidó una argentina, y no estaba mal.

Al salir decidimos continuar el viaje hacia Santiago del Estero, que no quedaba muy cerca, así que habría que manejar y no descansar, a pesar que nos estaba empezando a dar sueño. Igual íbamos bien equipados para eso. Pero antes, pasamos a lavar el auto. Sí, había lavado de autos abierto las 24 horas. Mientras esperábamos nos tomamos una sopa reponedora, y justo afuera del lavado se paró una cabra totalmente wasted al parecer esperando un taxi. Se subió y bajó como a 3, y se veía muy rara. Ni idea como llegó a ese estado, pero me llamó la atención porque parecía de 15 o menos y andaba sola. Supongo que salta será tranquilo…

Ok, el resto queda para el siguiente informativo.

martes, julio 28, 2009

jueves, julio 23, 2009

Viaje al norte de Argentina, Parte 1

En el que un viaje que casi se frustra se rearma por completo, se le agregan piezas, se improvisa, y se lucha contra la naturaleza para alcanzar el objetivo principal, no sin que los contratiempos acaben una vez comenzado el trayecto.


Miércoles 15, casi las 8 de la noche, preparando el bolso para partir. Ya no recuerdo por qué, pero se me ocurrió prender el computador mientras terminaba de meter la ropa y calentar el agua del termo, y me topo con la sorpresa de un mail de Sol diciendo que por razones de fuerza mayor no podrá ir. Mal, este viaje estaba pensado para más de 2 personas, por temas de costos. Le aviso a Carola, le pregunto si conoce gente que se pueda sumar, y le digo que me espere un rato, para ver si yo consigo a alguien.

Entro a MSN buscando gente, llamo a amigos que podrían estar dispuestos y disponibles, y finalmente aparece Constanza en MSN, y luego de conversar un rato, se anima a ir, así de la nada, recién avisada y partiendo “a penas esté lista” para Argentina. Excelente, porque ya me estaba empezando a tostar de no poder realizar el viaje que hace rato venía buscando.

La idea original era subir por Chile en la noche y cruzar en el paso San Francisco a la altura de Copiapo en la mañana, y de ahí seguir para arriba por Argentina hasta un parque natural en Jujuy, si alcanzábamos, y luego volver bajando hasta Mendoza. Sale más caro subir por Chile, pero de noche en invierno cierran el paso los Libertadores, y la idea era aprovechar al máximo el tiempo.

Para variar, y claramente no aprovechando al máximo el tiempo, me enredé a la salida de Santiago, me metí hacia Chicureo (que estaba indicado Ruta 5 Norte también, no tenía como saber que había otra sin peaje más allá) y además se me pasó la salida, así que nos tuvimos que dar la vuelta en la autopista, cosa que no está contemplado (imbéciles que no piensan en la gente distraída), y por suerte un par de amables funcionarios nos permitieron la maniobra, para furia de la gente de otro auto que parece que habían tenido un problema similar y tuvieron que pagar el peaje para darse la vuelta. Se bajaron de su auto y nos miraron con ira, poniendo sus puños en las caderas en clásica actitud de negra altiva, pero ni pescamos. Probablemente se quedaron alegando por ahí, igual dio lata por el pobre que nos dejó pasar y que probablemente se comió el enojo del otro auto.

Ya en carretera, seguimos camino sin mayores contratiempos, dándome cuenta que estaba en minoría en ciertas cosas, partiendo por el hecho que no iba con una persona que le tenía miedo a los túneles, sino que con 2. En otro ataque de distracción, pasé derechito por un tunel camino a Los Vilos cuando podría haber tomado la cuesta para que Carola y Constanza no se complicaran, y de paso ahorrar algunas lucas de peaje. Será para la otra… De ahí en adelante las chicas durmieron mientras yo manejaba.




Tipo 5 ó 6 llegamos a La Serena y pasamos al Casino. Yo perdé 3 lucas, y Carola ganó como 10, gracias a la práctica y “clases” que había recibido la semana anterior, cuando también pasó por el casino de ida y vuelta de su viaje al norte.

Saliendo cambiamos de puesto, Carola al volante y yo atrás para dormir, tratando de emular la posición que ella había tenido antes y parecía haberle dado tan buen resultado. No sé si requería alguna técnica especial, medir menos de 1,60 o mucha costumbre para dormir en autos, pero no logré descansar mucho. En el futuro dormí en el asiento delantero y con algo para apoyar la cabeza, mientras que Carola terminó sacándole el jugo al trasero usándolo en toda su extensión cual cama. Constanza se turnó entre el del copiloto y el de atrás, sin tener al parecer nunca problemas para dormir.




Como a las 11, creo, estábamos en Copiapó y llegando al camino que nos llevaba al paso fronterizo (donde, de paso y con ayuda de Carola, aprendí a sacarle el jugo a Google Maps, pidiendo que diera indicaciones de cómo llegar). Al lado del camino había algo que no teníamos claro si era nieve o sal, pues se veía muy fina. Paramos para ir a ver, y efectivamente era nieve, pero totalmente distinta a la que había visto otras veces en los complejos. Esta nieve parecía de televisión, “falsa”, perfecta. Era suave y delgada, caía dócilmente y se dejaba llevar por el viento como espuma, no pegándose así misma como hielo picado. La nieve ahí demostraba que aunque no lo notábamos, estábamos bastante alto. Ese paso es el de mayor altura entre Chile y Argentina, a 4700 metros de altura, app.




Cambiamos de puesto nuevamente (siendo mi auto y habiendo manejado por el camino antes, Carola prefería que lo hiciera yo por si llegaba a pasarle cualquier cosa, pues en sus palabras no era un camino fácil y tenía harta piedra suelta) y comenzamos el camino, y poco a poco fuimos notando más nieve. Mi papá me había comentado que había habido un “temporal” a principios de semana y que podría estar cerrado el paso, pero yo había visto que para los días que ibamos a estar habría buen tiempo. Como en los libertadores con un buen día de sol despejan el camino, no iba demasiado preocupado, pero a medida que avanzamos por la ruta que lleva a la aduana, empezamos a cuestionarnos seriamente si el paso estaría abierto. Había harta nieve y barro, nos topamos con un auto que se estaba dando la vuelta (y que a penas pasó al lado nuestro) que hizo que nos quedáramos pegados pues se le ocurrió devolverse al lado de un lodazal, y luego con un camión que demarcaba camino y estaba poniendo cadenas. Preguntamos como estaba, y nos dijeron que no muy bueno, pero que si pasábamos del Caballo Muerto (o Potro, o Perro, no recuerdo bien) a unos 6 kilómetros estaríamos OK. El camino se complicó, derrapé un par de veces pero aprendí a controlarlo y a manejar en nieve, bien enseñado por Carola la copiloto. No nos quedamos pegados en ningún momento, aunque amenazas hubo. Hartos kilómetros más allá de lo esperado vimos el cartel del Caballo Muerto, diciéndonos que en teoría ya había pasado lo peor. Perfecto, ya prácticamente estábamos en Argentina. Un tiempo más de curvas y cuestas barrosas y nevadas (precioso paisaje, por cierto, que Carola comentó que estaba todo seco y gris hace no más de 5 días) nos llevó a una explanada donde al fondo podía verse la Aduana. Entre ella y nosotros, un enorme montón de nieve blanda con un par de huellas de camionetas altas que la habían recorrido sin problemas con su doble tracción, cosa que nosotros no teníamos. Pero ya estábamos arriba, al lado, en nuestra meta comentando de las hazaña de subir la cuesta, y de lo penca que fue que no hayamos podido grabar alguna de las derrapadas del camino, así que seguimos no más, cuidando pasar por donde mismo estaban las huellas, Carola grabando la llegada…y la enorme derrapada que pegamos en el camino y los gritos de alarma cuando casi se fue el auto, además del regocijo cuando pasamos el banco de nieve (ahora más bajito gracias a que lo aplanamos) con el Capitán Kirk (que demás está decir que se comportó todo el viaje a la altura de las circunstancias).

Así que ahí estábamos, en la aduana, nadie más así que un trámite rápido para seguir al otro lado, de paso ir a ver la Laguna Verde que queda casi al lado de la frontera (la aduana chilena está a unos 100 Kms de la frontera) y cruzar por el parque nacional nevado tres cruces. Todo eso si tan solo el carabinero solitario no nos hubiese dicho, sin ningún tipo de emoción en su rostro, que el paso a Argentina estaba cerrado y que no podíamos segur más allá.

miércoles, julio 22, 2009

Never Gonna Give Your Teen Spirit Up

Ok, se que tengo pendiente el relato del viaje a Argentina, cuando tenga tiempo lo escribo, pero por mientras no puedo dejar pasar esto:



Y en algo no relacionado, pero para aprovechar que abrí blogger, comento que estoy jodido. Esto de que me haya puesto a escuchar música hace que quiera ir a muchos conciertos, y más encima están viniendo muchos grupos y músicos a Chile el último tiempo.

Tenemos a Faith No More, que aún no consigo con quien ir (barato), Depeche Mode, Aimme Mann (ok, no es imperdible, pero no me desagradaría ir) y ahora anuncian a The Killers. Probablemente estoy olvidando varios más... Igual no es malo, pero difícil es ir a todo. Alguien se suma a The Killers, que solo si que no voy.

miércoles, julio 15, 2009

Podcast, viaje, teléfono

Varias cosas rapidito:

Acabo de publicar un nuevo capítulo del podcast, sobre las película de Sergio Leone. Necesito sugerencias para el próximo, o que alguien se anime a hacer uno conmigo.



El lunes me llegó mi teléfono nuevo, un HTC Dream, también conocido como G1, el primer móbil con sistema operativo Android, y el único hasta ahora con teclado deslizable. Estoy contento, me he dedicado a probarlo y configurarlo. Igual después pretendo ponerle un ROM (firmware) optimizado.

Y ahora estoy por partir a Argentina, luego que casi se desarma el viaje porque Sol tuvo que recular a último minuto por razones de fuerza mayor. Constanza respondió a la altura de las circunstancias y decidió ir sin tener nada preparado de antemano.
Deseenos suerte, y traeré hartas fotos.

domingo, julio 05, 2009

Nuevo episodio de Recomiéndame Algo

Se me había olvidado decir que hay un nuevo episodio de Recomiéndame Algo, sobre Boston Legal. Está sin música de fondo, eso sí, porque fue hecho un poco rápido y no alcancé a seleccionar que era lo que debería haber puesto.


http://www.podcaster.cl/2009/07/recomiendame-algo-17/

viernes, julio 03, 2009

Delicias turcas y alemanas

Fui oportunamente avisado hoy en la tarde que el Jumbo de Bilbao tenía en oferta una cerveza alemana de 2 litros que normalmente cuesta 40 lucas a “solo” 10, así que después de la oficina me pasé para allá. La razón de la oferta es que vencían este mes. Estuve tentado de comprar dos, pero como vencen tan luego, no tiene mucho sentido, y para regalo tampoco sirven. Por mucho que estén en oferta, barato no es. Probablemente la guarde para tomarla en una ocasión especial este mes… ¿Qué podría ser?
Estando allá me dieron ganas de comprar algo más, aprovechando, pero no sabía qué, y no quería gastar mucha plata. Me acordé que había encontrado hace poco una fuente rectangular de aluminio que alguna vez compré para hacer delicias turcas, y hace tiempo que había estado pensando que podría hacer de nuevo, así que compré los ingrediente, y acabo de terminar de cocinarlas. En el proceso me rallé el dedo y me quemé, pero estaba dentro de lo previsible. Ahora tengo que esperar que se enfríe para meterlas al refrigerador por unas 24 horas, y ver como quedaron. Ojalá que menos chiclosas que la última vez, pero en cualquier caso dudo que queden malas.
En otras noticias, ya está casi todo listo para irme a Argentina de nuevo el fin de semana largo del 16. Sorry, Camila, no voy a poder ir a tu cumpleaños, pero me puedes encargar un regalo :-) Si todo resulta bien, y todos los que han mostrado interés en ir pueden ir, seríamos 4, lo que es bastante agradable porque bajan harto los costos =) Aunque mejor aún no hago tanto plan, porque ni siquiera he pedido el día en la oficina.

lunes, junio 29, 2009

Y sin embargo se mueve

Ese no era el plan original. Hace dos semanas Rodolfo había propuesto salir a recorrer entre todos, aprovechando el fin de semana largo, pero los demás no parecían interesados. Sí prendieron con la idea de arrendar una cabaña por dos días y disfrutar ese tiempo juntos, haciendo asados, conversando, jugando, dando jugo. A Rodolfo también le pareció una buena idea, y además pensó que podría recorrer los lugares cercanos en los tiempos muertos, y usar el último día, el Lunes, para ir a donde le faltara, y visitar la casa de Neruda en Isla Negra.
Pasó una semana sin novedades, y Rodolfo empezó a mover los hilos a falta de otra persona que lo hiciera. Las mejores ofertas ya habían pasado, siendo fin de semana largo fueron tomadas rápidamente, pero siendo miércoles logró conseguir un buen lugar a un precio adecuado. Llamó al resto, pero los ánimos parecían haber disminuido. Para el viernes en la mañana, y por distintas razones, ya era claro que el plan original no se llevaría a cabo.
Viernes, 5:30 de la tarde, tiempo de nuevos planes. O de disfrutar sin plan alguno. Rodolfo llega a su casa, decide terminar de ver la película que había comenzado hace ya una semana, Érase una vez en el Oeste. Peliculón, con tremendas actuaciones, piensa. Lástima que el director sólo hiciese 6 películas, sin embargo es lo suficiente como para dedicarle un podcast pronto.
20:30, buena hora para ver si tendrá algo más que hacer en la noche, o ponerse a pensar en la próxima película para cuando acabe la de Leone. Toma el teléfono, revisa su correo en busca de un número. “Sé que lo vi en un mail” piensa mientras salta de un mensaje a otro. Finalmente lo encuentra, y marca. “¿Hablo con Coté Santana, la escultora?”. Al otro lado de la línea parecen no escuchar, o no comprender. Finalmente el entendimiento llega, y quedan de ir a tomar algo. Así, con una gran noche de viernes, comienza otra buen fin de semana. Había un tema en común, un motivo que justificaba el encuentro, sin embargo prácticamente no se toca, salvo por un parecido producto de la oscuridad y la mala memoria. Un par de cervezas, un par de historias, un par de viajes y un par de obras, para finalmente quedar de conversar pronto, y de ir a tomar vino navegado en otra ocasión.
Sábado, un llamado despierta a Rodolfo. Es su hermana, quién está medio enferma, y le solicita, si puede, llevar a su sobrina a fútbol. Rodolfo mira la hora, y se disculpa. No alcanzaría a hacerlo, pues pretende salir relativamente temprano al litoral central, para aprovechar el día. En la noche se enteraría que su hermana había empeorado, y que sus padres habrían de viajar de Viña a Santiago para cuidarla.
No muchos minutos más tarde, llama Marisa, quién había manifestado intención de participar del paseo. Malas noticias, hubo un problema con su madre, y Marisa no sabe si podrá ir. Quedan de conversar hacia las 2. Rodolfo se levanta y prepara su maleta pensando un viaje de una persona: libros, notebook cargado con películas, series y comics, un mapa estelar por si el cielo está despejado y un par de cosillas más. “Un nuevo viaje solo no andaría mal para ordenar algunas cosas” cavila mientras hace su maleta, y no puede evitar lamentar no disponer en ese momento del bolso del tamaño adecuado para un viaje tan corto, por tenerlo prestado. Recuerda los comentarios de un par de amigos que le indican que lo de por perdido y lo olvide, pero sigue encontrando ese pensamiento poco racional, además que la necesidad de querer creer en la honestidad intrínseca de las personas le impide simplemente dejarlo estar. A veces, esa honestidad intrínseca requiere un empujoncito.
Luego de almorzar, toma su teléfono para llamar a Marisa. No alcanza a marcar, cuando éste suena. Es ella, quien avisa que podrá ir, pero un poco más tarde. Rodolfo accede, a pesar de no molestarle un viaje solo, piensa que puede disfrutar más uno acompañado. A las 5 en punto están partiendo con primer destino Quintay. “Podría haber llevado a mi sobrina al futbol”, piensa mientras maneja.
Cuando llegaron a Quintay, había un viento increíble, síntoma de probable temporal, lo que los locales confirmaron. Tomaron un café en un lugar cercano a la playa mientras Rodolfo revisaba un mapa que le facilitó la dueña del lugar. La lluvia comenzó en ese momento. Antes de irse, Rodolfo trató infructuosamente de comprar el mapa a la dueña, pues en una sola guía estaba Chile y Argentina.
No habían pasado ni 5 minutos en el auto cuando la lluvia comenzó a caer realmente fuerte, amenazando con que el cielo caería sobre sus cabezas. El viendo no amainaba, y desde el auto, Rodolfo sentía como el saber que era un punto de fuga le ayudaba a explicar la percepción de cómo se veía en ese minuto venir la lluvia hacia ellos. Desde ese minuto, la lluvia se convertiría en el tercer compañero de viaje.
Luego de Quintay, con lluvia y oscuridad total, partieron a Algarrobo, balneario que parecía robarle mucho a Reñaca. Después de preguntar en diversos lados, optaron por quedarse en una cabaña a las afueras del pueblo, la que estaba junto a un pub inaugurado hace muy poco, lo que les daba algo fácil para hacer en la noche de lluvia.
En el bar había una ecléctica banda de Blues, con un anciano gringo de vocalista y guitarrista principal, un ciego en el bajo, un baterista que parecía ex militar, y un par personajes más. La banda era, increíblemente, muy buena. Mientras escuchaban cada uno tomó una copa de vino, lo que llevó a que Marisa terminara ebria y hablando a un volumen mayor al socialmente aceptable. En uno de los interludios de la banda, el anciano pasó cerca de los viajeros, lanzando un casual “Having fun?”. Rodolfo respondió con un sencillo “Yeah”, a lo que el cantante replicó “Oh, you speak english”, lo que derivó en una conversación en la que se enteraron que él era de Louisiana, que había trabajado como taxista en New York, que había llegado a Chile por un compañero que trabajaba para Jaques Custeau y que se había casado con una gitana chilena porque hablaba su mismo idioma, entre otras cosas, mientras Rodolfo se sorprendía de cómo con un simple “Yeah” el viejo hubiese rápidamente sacado la conclusión de que él hablaba inglés.
Al día siguiente recorrieron Algarrobo a pie, escapando rápidamente al auto cuando la lluvia comenzó a caer. De ahí siguieron a Quintay, hermoso pueblo con muy bonitas playas, y la lluvia hizo una pausa para que pudieran bajarse, tomar algunas fotos y disfrutar el paisaje. Luego vino Punta de Tralca, lugar plagado de letreros con extraños mensajes, cortesía de la primera junta de vecinos.
Isla Negra fue la siguiente parada, donde estaba el único punto de visita obligatoria en el itinerario de Rodolfo, la casa del poeta. No bien entraron aun restaurante a comer, la lluvia arreció nuevamente. El lugar elegido para comer era más que solo un restaurante, parecía casi un club social, donde los habituales podían sentarse a conversar con los dueños mientras tomaban un coñac. La vista, además, era increíble. Mientras almorzaban, cavilaban que la mayor fuente de ingresos de esa localidad debían ser los estacionamientos y restaurantes.
Habiendo terminado de comer, se dirigieron a la casa de Neruda, para lo cual el tercer compañero de viaje interrumpió su diluvio, el cual continuó e intensificó no bien los viajeros habían llegado al resguardo del museo. Los turistas que ahí estaban se mostraban sorprendidos y atemorizados por lo fuerte de la lluvia, pero Rodolfo no se preocupaba demasiado, sabía que pararía a tiempo, y así fue, pues para cuando tenían que recorrer la casa por fuera, ni rastros había de la lluvia.
Volvieron al auto, y una vez en camino comenzó nuevamente a llover. Entraron por un camino no muy bien indicado en el mapa a la Laguna el Peral, en donde se quedaron más tiempo del esperado, pues entre la lluvia y la oscuridad no lograban encontrar la salida. Una vez en la carretera, se dirigieron a Cartagena, con Marisa comentando que estaba bien que existiera un lugar así, “para que los rotos puedan veranear, y mejor todos juntos en un lugar que dispersos”. En este lugar no costaría encontrar lugar donde dormir, pues está lleno de hoteles y residenciales, y de hecho se quedaron en el primer lugar que encontraron, el cual costaba la mitad del de Algarrobo, y era del mismo nivel, y con vista al mar. Luego de dejar sus cosas en la habitación y el auto a resguardo, salieron a caminar por el borde costero, aprovechando que la lluvia había cedido nuevamente un espacio, y Rodolfo aprovechó de comer unas papas fritas a precio de Cartagena, pese al temor de Marisa del dolor de estómago que podrían producir.
De vuelta en la habitación, vieron una película en el notebook, y se acostaron para estar prestos al día siguiente.
El día Lunes se dirigieron a San Antonio, Lloleo y Santo Domingo, para luego llegar almorzar a Pomaire, donde cada uno compró una planta y Rodolfo encontró un par de compañeros de universidad.
De vuelta en su casa, Rodolfo vio “Se Arrienda”, de Alberto Fuguet, en preparación para el último día de “Desde el Plató”, que se desarrollará el martes. A pesar de no encontrarla una gran película, la disfrutó, y sintió que al menos mejoraba mientras avanzaba. Sí notó que los diálogos sonaban forzados, que algunos actores no daban la talla (o el papel) y que era todo bastante cliché y lugar común. Aprovechó también de escribir del viaje y subir las fotos para mostrarlas a los amigos, y pensó que quizás podría grabar un podcast antes de acostarse, pero mientras escribía notaba que no tenía el ánimo suficiente, y que sería mejor hacerse un minuto al día siguiente antes de acostarse.
Mientras terminaba de escribir, conversaba con algunos amigos por MSN, y pensaba que, a pesar de no haber seguido el plan original, había sido un gran fin de semana.

Fotos del Litoral Central

jueves, junio 25, 2009

Por no hacer cola, quedé con cuello

Mierda! Quizás debí haberme quedado, estaba en la cola y como a las 7:30 me aburrí y me fui. Bueno, igual tenía que ir a lavar la ropa...

miércoles, junio 24, 2009

Juegos de Amor

Que gran descubrimiento fue XKCD. Pongo este por lo bueno, asertivo y además por el factor ñoño y nostálgico.


Extra Caption: Wait, no, that one also loses. How about a nice game of chess?

Supongo que voy a ponerme a practicar ajedrez :-P

Y una ilusión óptica:

El "verde" y el "azul" son el mismo color. Si no creen, guarden la imagen y chequeen los pixeles.

lunes, junio 22, 2009

Día de un fin de semana agitado

Este fue un buen fin de semana, creo. Incluso las cosas que no parecían salir tan bien, terminaron saliendo bien.

El viernes fui a ver a Momix, por tercera vez. Una costumbre que adquirí de Lili que me enseñó a disfrutarlo de cerquita (y que hoy me enteré no podrá ir a verlo, lo que me da harta lata porque sé que a ella le va a doler bastante. Pero bueno, como había comentado a algunos, no están los tiempos para poder invitar personas extras a esos precios, no este mes al menos), y que me alegro de mantener yo y de asimilarla como propia y no dependiente de con quién esté o no esté. La próxima vez, quién sabe, expandiré yo la tradición invitando a alguien más. El espectáculo estuvo genial, increíble, asombroso, sorprendente, inenarrable, indescriptible. No sé cual de los que he visto me ha gustado más, pero sé que todos los he disfrutado muchísimo. Lamentablemente me tocó un cabezón que se movía mucho adelante, así que no logré simplemente quedarme en una posición cómoda todo el rato. Nuevamente lo que más me gustó fue el segmento en el que están a oscuras con algunas partes del cuerpo fluorescentes, las que van cubriendo y descubriendo para formar distintas figuras. Si pueden, traten de buscar aún alguna entrada para esta semana. No va a ser fácil, en todo caso, está bastante vendido…

El sábado teníamos un asado, que resultó tener poca convocatoria. Sin embargo, lo pasé bien y aprendí un juego de cartas nuevo, llamado Bezique o algo así. Al día siguiente aprendería que a Sol 2 le gustan los juegos de cartas tradicionales, así que quizás hasta pueda volver a jugarlo luego para que no se me olvide. El asado terminó temprano por problemas personales y fortuitos del anfitrión, así que me fui al depto. Estaba cansado, y pensé echarme a dormir, pero en vez de eso me puse a ver una película, Once Upon a Time in America. Es larguísima, casi 4 horas, y sólo alcancé a ver 1, porque me llamaron para juntarnos a hacer algo. Fueron varias personas a mi casa, conversamos, comimos unos sandwichs que son un gran descubrimiento considerando que el Dominó no reparte hasta mi casa, y jugamos Sticheln. Todo mientras por teléfono organizaba el paseo del día siguiente.

El domingo me levanté un poco más tarde que lo que había pensado (la idea era salir a las 10), ya que Sol 2 había sutilmente mandado un mensaje de texto solicitando que partiéramos un poco más tarde, porque se había quedado hasta altas horas de la madrugada carreteando. Al final, para variar, partimos como a las 11:30, creo, aunque no me molestó dormir un rato más.

Originalmente había pensado durante la semana ir a la Quebrada de Macul, pero con la lluvia se me ocurrió que debería ser un barrial, mientras que quizás teníamos la oportunidad de ir a la nieve a Lagunillas y pasarlo mejor. Además, Sol 2 no conocía la nieve, así que para allá partimos. Paramos a dar una vuelta en la plaza de San José de Maipo, compramos algunas mermeladas y chocolates, y continuamos. Precavidamente le pregunté a un carabinero si podíamos subir así no más, y me dijo que se requería llevar cadenas (y colocarlas si era necesario), pero que desde el kilómetro 16 solo estaban dejando pasar vehículos 4x4. Bummer. Sin embargo, dijo que había nieve desde el kilómetro 14, así que partimos igual. Arrendamos cadenas (muy caras), y a los 200 metros nos pararon unos carabineros y nos informaron que ya no estaban dejando subir, que era todo de bajada. Normalmente el horario hacia arriba es hasta las 2, pero ahora “por una orden superior” lo habían cortado antes (era como la 1). So, de vuelta, entregué las cadenas y me devolvieron la plata.

Decidimos seguir andando, y ver en el camino para donde íbamos, si al embalse el yeso nuevamente (pero ahora probablemente nevado) o si seguíamos por el camino el volcán hacia las caídas de agua que Carola me mostró la primera vez que fui al cajón. Pasado San Gabriel, la última localidad de por ahí y donde se acaba el camino pavimentado, notamos que ya había nieve por los bordes del camino, aunque no mucha. Decidimos subir entonces hacia el embalse, que era más probable que tuviera más nieve. Efectivamente, todo el camino estaba nevado! Tanto así, que pronto se hizo evidente que no podríamos subir hasta arriba sin cadenas, ya que el camino estaba bastante barroso y resbaloso. Es más, le pregunté a unas cabras que venían de vuelta como estaba el camino hacia delante, y dijeron que no se podía seguir, que había dos posas de profundidad indeterminada a 500 metros. Escépticamente, seguimos y a 300 metros nos topamos con un par de pozas… que cruzamos sin ningún problema y seguimos adelante. Cuando ya el camino se complicaba realmente (y había piedras enormes que habían caído al camino), llegamos a una gran explanada donde había hartos autos estacionados y mucha nieve! Así que ahí mismo nos quedamos, recorrimos, comimos nieve, tomamos café y Sol 2 hizo angelitos. Lamentablemente se me olvidó llevar mi cámara, así que tengo que esperar a que Sol 2 me pase sus fotos para subirlas.

El paisaje se veía maravilloso, nada que ver al verano. El blanco en las montañas y el verde en el piso era intenso, y no se comparaba con los cafés y amarillos del verano y otoño (aunque también eran muy bonitos a su modo).

A la vuelta recogimos a dos suizas que estaban haciendo dedo, una de las cuales quizás sea futura alojada de Sol (si el ser amable trae frutos inesperados). Comentario aparte, la otro suiza era sumamente bonita, o al menos de mi tipo de gusto en mujeres (físicamente hablando). Pasamos a comer empanadas y a comprar nueces y otras cosillas, para terminar tipo 6:30 en mi casa.

No había alcanzado a llegar cuando Constanza me estaba llamando para ponernos de acuerdo para ir a ver a The Beats. A las 7:30 estábamos sentados en una re buena ubicación, calentitos, esperando el inicio de la función. No sé si puedo comentar mucho, estuvo genial, increíble, tocaron muchas canciones y les faltaron muchas más, los tipos sonaban casi igual y hacían todo el show con cambio de ropa y moviéndose por diferentes periodos. Eché de menos hartas canciones, pero era imposible que eso no pasara. Volvieron como 3 veces, fueron re simpáticos, canté casi todas las canciones y en vivo suenan increíbles. Creo que de la noche lo que más me gustó fue While my guitar gently weeps con un tremendo solo de guitarra.





Hablando de buenos solos, aunque nada que ver, cuando íbamos a ir al Cosquin Rock Carola me pasó un par de buenos discos de Deep Purple, incluyendo uno en vivo en el Olympia. Yo conocía a Deep Purple, pero sin llegar a identificarlo realmente, y me agradaba como me agrada casi cualquier cosa, así que la idea era conocer un poco más las canciones, para poder cantarlas o disfrutarlas mejor. Al final no fuimos, pero me quedé con la música, y ahora estoy escuchando de hecho a Deep Purple, que me gustó caleta, especialmente la canción “Sometimes I feel like screaming”. Parece que no es una de las top de ellos, pero me agrada mucho, especialmente por la guitarra, y porque tiene un bonito título.



Para terminar, hoy es el día más corto del año. Lo que algunos considerarían algo penca, para mí es todo lo contrario. De aquí en adelante todos los días serán progresivamente más largos! This is rock bottom for this year! Esto es justo lo que estaba faltando para que las cosas tomen su cause y empiecen a salir tal y como deben. Aún hay ciertas cositas que siento que debo arreglar por ahí para sentirme satisfecho, pero pienso que todo va a ir muy bien de ahora en adelante, pues tengo más tiempo cada día, y más sol que me de energías! Además recibí hoy, entre algunas noticias no tan buenas, una que me parece que es excelente, o tiene al menos un potencial enorme para mí, en mis evaluaciones preliminares. Siento pues, que hoy debería estar contento. A celebrar por el pasado muerto, por el presente que se está tejiendo, y por el futuro que, de acuerdo a mis cartas, viene en pareja.

lunes, junio 15, 2009

Teorías de amistades

No sé si comenté ya sobre mi teoría de que las exes tienen el potencial de ser para los hombres el simil del amigo gay de las mujeres. Es alguien en quién (todo en teoría, por supuesto) confías mucho, con quién has compartido hartas cosas y te conoce bien, por lo que puedes conversar prácticamente cualquier cosa con ella. Sabe de tus problemas, tus mañas y maneras de ser, y deberías poder conversar como de cualquier cosa con ella. Así como las chicas pueden conversar de lo que sea con su amigo gay (porque será honesto, tiene buen gusto y dará una opinión realista de las cosas porque no tiene interés sexual en la mujer en cuestión, pero sigue siendo hombre), un hombre debería poder conversar de todo con una ex que se haya convertido en amiga. La tensión sexual debería haber desaparecido, sin embargo el conocimiento de esa área por parte de la ex es un excelente añadido a la amiga típica, pues te puede aconsejar y ayudar de un modo que una amiga no podría (lo que me recuerda el tipo de marketing que proponía Nancy: “yo he estado con él y vale la pena”).

Lamentablemente no he podido comprobar mi teoría en carne propia, aunque he tratado... Pero bueno, aún me queda mucho, habrá otras posibles exes amigas o quizás logre más adelante una mejor conexión con las actuales que permita alcanzar a ese amigo gay masculino.

¿Por qué esto ahora? Porque tengo una gran noticia para comentar, pero no puedo hacerlo, y sinceramente creo que Lili sería la persona perfecta para comentarlo...


Nada que ver, pero se están acumulando buenos conciertos en lo que queda del año. ¿Cuándo me voy a sacar el loto para no tener que preocuparme de gastar de más e ir a todo lo que quiero ir? Miércale! Tengo que comprar entradas para Momix!

Por último, estoy alojando a Aytug, un turco, esta semana, así que no sé si habrá podcast ni si podré escribir mucho en el blog. Sé que deben estar lamentándose.

lunes, junio 08, 2009

De cómo mejorar días malos, paseos locos, casas comunistas, enfermedades contagiosas y conciertos futuros

Hoy ha sido un día de porquería, por nada en particular (de hecho, si lo miro fríamente no hay nada en sí malo en el día más allá de que se me quedó el libro que pretendía leer a la hora de almuerzo en la casa), sino que solo porque me siento como en un día de porquería.

Sin embargo, con estas cosas que no tienen razón de ser tampoco se necesita mucho para arreglarlas, y la noticia de que la actriz que interpretaba a Starbuck en Battlestar Galactica se unirá al elenco de 24 para la próxima temporada fue suficiente para reanimarme, al menor por ahora. No sé por qué siento que mañana también será un día de porquería, y quizás todo el resto de la semana… Creo que un paseo en bicicleta no me haría mal.

Ayer, por otro lado, fue un re buen día. Fuimos de paseo al santuario de la naturaleza yerba loca, y como se había anunciado que iba a estar nublado, llevé a dos Soles (tucutum tssss!). El lugar era bien bonito, el estero que lo recorría se veía muy choro, puesto que como tenía yeso las rocas del fondo habían quedado blancas, y el agua se veía muy transparente y generando espumita, dando un aspecto de un río limpio de película. Claro que el agua no era para nada potable, por el tema del yeso. Caminamos siguiendo el río un rato, y tomamos fotos. Sol 2 tiene una cámara espectacular, y quiero las fotos que sacó! De paso, perdí el boomerang porque en un pequeño error de cálculo cayó justo en el río y no alcancé a agarrarlo antes que se lo llevar a la corriente. La verdad no me importa tanto el aparato, pero me dio lata ensuciar el río…

Luego fuimos a comer algo a Farellones, un poco más arriba, y me sorprendí de lo mundano que se ve sin nieve. Ahora hay que ir una vez que haya nevado para poder tener la comparación.

Para terminar fuimos a la punta del cóndor, donde el Capitán Kirk fue levemente exigido y se comportó a la altura, y vimos un atardecer totalmente en silencio, sólo interrumpido de vez en cuando por el ruido del viento cruzando los cerros. Abajo se veía la neblina avanzar reptando entre las laderas. No estuvimos mucho rato porque Sol 2 estaba atrasada para un compromiso con sus compañeros de estudio. No alcanzamos a ver cóndores, será para otra ocasión. A la vuelta nos topamos con los pacos yendo rajado a donde nosotros habíamos estado, puesto que una pareja que también estaba allá había prendido una fogata (no hay certeza, pero no se me ocurre otra razón).

Fotos del paseo a Yerba Loca y Farellones
Cuando Sol me pase las suyas, subiré las más choras.

Para terminar el día, llegué justo a ver el segundo partido de la final de la NBA al Basic. Convidé a Marisa que andaba media bajoneada para que se distrajera, y terminó gustando del basketball. El partido estuvo entretenido y súper disputado, incluso llegando a tiempo extra. Finalmente ganaron los Lakers. Mañana es el próximo, pero creo que voy a optar por ir a ver a una banda “tributo” de los Guns al House of Rock & Blues, para conocer lugares nuevos. Ya podremos ver otro partido el Jueves…

En otros paseos, el sábado fui a la casa de Pablo Neruda en Santiago, La Chascona. Caminamos de más, porque debido a un recuerdo mal posicionado se nos pasó la pequeña calle donde estaba la casa, y nos dimos una gran vuelta antes de llegar al destino. Igual sirvió para conocer algunos locales de Bellavista y encontrar uno que se me había perdido la última vez que traté de ir. Chora la casa, chora la colección de cosas. Igual, siendo comunista, uno pensaría que 3 casa es mucho, más aún de ese tamaño, y con un ala completa para la servidumbre… Pero que importa, iba por la casa más que por Neruda. Isla Negra subió ahora en prioridad, porque se supone que es más bonita. De pronto el sábado o domingo podría ir también a la Sebastiana en Valparaíso...

Fotos de la visita a La Chascona

La idea original del sábado era ir a un par de museos, al cerro santa lucía y luego a la casa, pero en la mañana tuve que llevar a mis sobrinos a fútbol, así que tuve que dejar de hacer algunas cosas. Quedará para otro fin de semana en stgo...



Saliendo de los paseos, me topé hoy con que en la pega hay hartos con influenza A(H1N1). Una ejecutiva a tiene a sus dos hijos enfermos, y ella también se contagió, y un ejecutivo se fue para la casa porque su hija tiene, y hay que prevenir. Al final, no me extrañaría que la mitad de la oficina termine faltando. Yo dudo que caiga en cama, no suelo hacerlo más que en momentos inoportunos (onda cuando viajé a buenos aires) y soy optimista con las enfermedades, así que no me preocupo mucho si tengo algo de fiebre. Además, probablemente me aburriría como ostra solo en la casa, e igual tendría que hacerme yo solo todas las cosas, comprarme los remedios, tomarme la temperatura y todo eso, no teniendo quién me cuide. Es como bien penca ser enfermo soltero, parece, así que mejor ni enfermarse. Además, no me gusta mucho ser un enfermo molesto...



Me enteré hoy que viene Aimee Mann a Chile el 16 de Agosto, creo. Parece que tengo ganas de ir. Vamos a ver que otras cosas hay para ajustar presupuestos, porque ese mismo mes creo que viene Depeche, y va como todo el mundo, así que me estoy animando a ir también.

YAPA: el viernes Sol 2 mostró este video de Yuri. Había escuchado la canción muchas veces (más que nada el coro, levemente modificado, no regunte), pero el video no lo había visto nunca. Pucha que es malo! La ola artificial casi la bota. Parece que mucho tiempo para grabarlo no tuvieron.

jueves, junio 04, 2009

Se murió David Carradine

Es raro, nunca lo vi como un gran actor ni nada, jamás pensé que fuera muy relevante, no es un Charlton Heston o William Shatner que son personajes en si mismos y sin embargo me da lata enterarme de su muerte, más aún considerando que al parecer no fue por causas naturales.

Supongo que, para mí, su gran gracia es simplemente ser Bill, y haber hecho ese personaje mucho mejor sólo por haberlo interpretado él, con ese pasado que jamás vi de Kung Fu. Que gran película es (son) Kill Bill, y definitivamente no hubiese sido ni la mitad de buena con otro actor interpretando a Bill. Ya perdí la cuenta de cuántas veces vi esas películas (en compañía de distintas personas), pero creo que merecen una nueva revisada, debo pedirlas de vuelta. De algún modo Kill Bill marca una etapa, y no deja de ser para mí una especie de Breakfast at Tiffany's.


Hoy pretendo ir a ver el primer partido de la final de la NBA, Lakers v/s Magic. Ojalá esté entretenido y el local esté piola. La idea es que haya ambiente, pero también especio. La otra opción que tengo es ir a un karaoke con gente de couchsurfing, pero parece que no ando con ganas de socializar tanto con puros desconocidos que se conocen entre ellos, y que probablemente después presionen para que cante. Eso es para hacerlo con amigos solamente, en año nuevo...

miércoles, junio 03, 2009

Casi en el Actor's Studio

Ayer fuimos a la versión criolla de Inside the Actor's Studio, o más o menos. La cosa se llama En el Plató, y los directores de las carreras de cine y teatro de la universidad del desarrollo conversan con los directores y actores de películas chilenas. En este caso fue "El Cielo, la tierra y la lluvia", o algo así. Originalmente pensé que mostrarían la película y luego se conversaría al respecto, pero no, sólo se mostraban pedazos, por lo que quedé medio colgado ya que no la había visto (y dudo que pueda verla, ya que anda de festival en festival y parece que no hay mucha disposición a que salga en DVD).
Dentro de todo era choro el cuento y voy a ir a las siguientes ediciones. Acá me autopego la cartelera por si la borran de EMOL:

SANTIAGO.- A partir del próximo martes 2 de junio, las películas chilenas más premiadas del último tiempo estarán "En el plató". Éste es un ciclo de charlas organizado por la Escuela de Cine y la Escuela de Teatro de la Universidad del Desarrollo, cuyos directores de carrera- Marcelo Ferrari y Álvaro Pacull, respectivamente- conversan cada semana con un cineasta y su elenco sobre su último largometraje. La cita es los martes de junio, a las 19.00 horas, en Lastarria 90.

La primera invitación partirá el martes 2 de junio, con José Luís Torres Leiva quien hablará sobre su cinta “El cielo, la tierra y la lluvia”. La película fue reconocida el año pasado en el Festival de Rótterdam, cuando fue distinguida con el premio FIPRESCI. A “En el plató”, lo acompañarán los actores Pablo Krogh y Mariana Muñoz.

El martes 16, será el turno de “Tony Manero”. El director Pablo Larraín, junto a los actores Amparo Noguera y Alfredo Castro, hablarán sobre la cinta sobre un hombre que está obsesionado con ser el personaje de John Travolta, que fue aplaudida en Cannes y reconocida en Cuba con el Premio Coral al mejor largometraje.

El 23 de junio, Pacull y Ferrari conversarán con Andrés Wood sobre “La buena vida”, cinta ganadora del Goya a la Mejor Película hispanoamericana. El director estará acompañado de la reconocida actriz Bélgica Castro, además de Eduardo Paxeco y Roberto Farías.

Alberto Fuguet tendrá su turno el 30 de junio, cuando se instale en Lastarria 90 a hablar sobre “Se Arrienda”, su ópera prima. Junto a él estarán Luciano Cruz-Coke y Diego Casanueva, quienes cerrarán la tercera versión de “En el plató”.


El director de la escuela de teatro era el actor de "Quién me escondió los zapatos negros?" (al menos esa es mi referencia con él), a quien siempre he visto en papeles de tipo pesado, o mala onda, y resulta que es todo lo contrario, el tipo más buena onda del mundo, simpático y hasta parecía medio mamón. Cuando le dije que no era estudiante se puso super contento porque fui, porque estaban llegando a más público. Pidió que difundiéramos, así que eso hago ahora.
Parece que tengo gusto raro por las mujeres, porque me encantó la actriz que fue (Mariana Muñoz, creo), que es de una belleza no convencional, diría. Tenía todo el rato cara de preocupada, pero se veía que detrás de eso estaba contenta.
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Pasando a otro tema...
Últimamente acepto casi cualquier recomendación de música. Puede que me demore en escuchar algo, pero lo que me van nombrando lo voy agregando a la lista. También agrego cosas propias que se ven choras, y así descubrí que Cream es bueno, y al parecer es un clásico que ni conocía.
Me dijeron que el último disco de The Killers era muy bueno, completo, y resultó ser cierto. Parece que la canción que más me gustó del album es Human. Acá dejo el video. No tiene mucha gracia, pero me recuerda un poco algunos de los paisajes que vi en Argentina.




El fin de semana quiero ir a conocer partes de santiago que no conozco, o que hace mucho no visito. En mi lista está ir al museo de Ciencia y tecnología y al de Historia Natural, que quedan al lado. Después pretendo ir al cerro Santa Lucía, al que nunca he ido, siendo que se supone es un lugar turístico... Veré si aparece algún otro lugar por ahí que valga la pena ir a recorrer de la nada, ¿alguien tiene alguna sugerecia?
El Domingo quizás vaya a pasear en auto, pensé en la Laguna Carén que está cerquita y no tengo idea de como es. Paine dijeron que también era choro. Por alguna razón Quillota apareció en mi mente, pero definitivamente no debe ser por una buena razón, así que quedará para más adelante.

martes, junio 02, 2009

Se encontró raza de hombres esqueletos

Esto mismo lo puse en el foro de juegos de rol, pero creo que la noticia merece la posteridad del blog:
En un impresionante hallazgo, se prueba las razas vistas en películas como "Jason y los Argonautas" y clásicas en aventuras de Dungeons and Dragons sí existieron.
La noticia completa (en inglés) pueden leerla acá.

Volvió Recomiéndame Algo!

Después de como un mes de descanso, hay otro episodio.
http://www.podcaster.cl/2009/06/recomiendame-algo-16/

lunes, junio 01, 2009

John Lithgow en Dexter!

No sé cuantos de los que leen el blog seguirán Dexter, pero yo lo sigo y eso es suficiente para compartir la excitación y alegría por la noticia. Para los que no les suene el nombre John Lithgow es el actor de Harry y los Henderson, la película de La Dimensión Desconocida y, por su puesto, 3rd Rock from the Sun.
En Dexter interpretará a un asesino serial en la cuarta temporada. Puede que de buenas a primeras no les tinque, pero el tipo tiene dos gracias: es buen actor dramático (a pesar de ser conocido más por sus comedias) y tiene una re buena cara de psicópata que puede alterar para mostrar una cara super buena onda. Ideal para el personaje.
Trantando de extraer más información de la noticia, podría especular que la cuarta temporada estará nuevamente basada en la persecusión de un asesino serial relevante, cosa que se había dejado un poco de lado en las dos últimas para focalizarse en Dexter (en la segunda él era el asesin serial buscado) y en su nuevo amigo (aunque en la tercera había asesino serial, la relación de Dexter con su amigo fue la que llevó el peso de la historia).
Además volvería el tipo del FBI de la segunda temporada, ¿revivirá la relación con Debrah? Habrá que esperar hasta septiembre para saber, y por mientras ver otras series antiguas, ya que se acabaron todas las nuevas.

Acá pueden leer la noticia original

Viaje a Argentina, Mis Fotos

Acá les dejo una selección de las fotos que tomé en Argentina. No necesariamente es una selección de lo mejor, es sólo una de las (casi) infinitas selecciones que se podrían haber hecho: vean las fotos haciendo click acá

domingo, mayo 31, 2009

Uno menos

Y se casó Sasha, el primero del grupo en pisar el palito. Sé que realmente no hay ningún cambio, vivía con Daniela hace tiempo, seguía juntándose con nosotros igualmente. Esto es sólo una formalización, y sin embargo se siente como algo grande. Ahora Sasha tiene un anillo, y puede hablar de “mi señora”. Es raro…
En cualquier caso, el matrimonio estuvo choro. Fue más tradicional de lo que esperaba la fiesta, lo que a mis ojos fue extraño, pues esperaba algo distinto. Quizás mucha música de matrimonio, pero los minutos que estuvo buena, por dios que estuvo buena, y yo lo pasé muy bien el rato que bailé. Nuevamente probé ser líder de opinión, y cuando salí al balcón me siguió medio mundo. Lástima que saliera porque quería estar solo un rato, jajaja.
Acá hay algunas fotos. Felicidades Sasha, le toca a Cango.




PD: Pucha que me gustó la polola del hermano de Sasha. Del hermano grande que parece chico, Paul, no de George, obviamente. ¿Qué se hace en esos casos? ¿Estará bien pedirle gancho a Sasha? O por lo menos que avise si termina con el hermano…

viernes, mayo 29, 2009

Viaje a Argentina, Epílogo

Bien, eso fue en resumen el viaje. Por supuesto, el viaje fue mucho más que eso, pero muchas cosas son para comentar en persona, otras para no comentar, algunas supongo que estarán guardadas en el palacio de la memoria y sólo surgirán cuando se necesiten.

Lo pasé genial y repetiría la experiencia sin dudarlo. Conocí parte de Argentina, aprendí algo de sus costumbres, de su gente, de cactus, de manejo, de mí, de Carola, de música, de bola 8 y de montones de otras cosas.

Acá hay un mapa con el recorrido a grandes rasgos. No he logrado encontrar un buen mapa completo de Argentina con las rutas como para tener (de buena resolución), sólo uno cortado que estoy uniendo de a poco (y este es una parte), pero no calza bien.



Después de esto quedé con ganas de dos cosas (a parte de alguna vez volver a hacer el recorrido con más tiempo para hacer los tours largos por los parques): Tomar el camino de Mendoza directamente al sur, y luego reentrar a Chile por Osorno (o por el lago Todos los Santos, tendría que ver si es posible y la navegación no muy cara) para luego seguir por la carretera Austral, volver a cruzar a Argentina y luego seguir hasta Punta Arenas; y tomar de Mendoza directamente al norte, por San Juan, San José de Jáchal, Catamarca, Tucumán y Salta (si alcanzo a llegar), que es donde estaría el ambiente selvático y tropical que Carola recordaba.

Para lo primero necesitaría unas vacaciones más largas, probablemente sus dos semanas, al menos 1 y media, pues los caminos no deben ser muy buenos. Para lo segundo podría animarme en otro fin de semana de este estilo, con un primer día llegando hasta Catamarca o La Rioja… Entonces, damas y caballeros, si alguien quiere ir, le recomiendo que revise que su licencia de conducir esté en orden (pues no puedo manejar todo el viaje si se quiere recorrer todo eso) y que avise, porque el 16 de Julio es probable que, habiendo un partner y estando habilitado el paso, parta a Argentina nuevamente.

Antes de eso está el fin de semana largo del 29 de Junio. ¿Alguien recomienda algún viaje más cortito para realizar? ¿Pichasca, quizás? Podríamos tomar un camino alternativo por San Felipe, Putaendo, Cabildo y unos caminos de tierra... Salir el viernes sin presión en la mañana, quedarse alojar en Ovalle o Monte Patria (o quizás en un camping, o dormir en el auto, da lo mismo), el sábado visitar el parque de Pichasca, de repente visitar la central Los Molles o el parque Fray Jorge, y el Domingo ir viendo que se encuentra en el camino de vuelta, lo que nos habría faltado ver el Viernes. Claro, en tres días podríamos recorrer más, pero en este caso optaríamos por recorrer bien.

Bueno, si alguien quiere, que avise.

Ah, en el viaje, cada vez que me bajaba del auto, descubría que me gustaba más cuando lo miraba. Ahora estoy muy seguro que fue una buena compra.

Y entre hoy y el 29 hay varios fines de semana normales, donde también se puede ir a pasear. Ya está claro que voy a ir alguno al litoral central de la quinta región, pero el resto puede ser cualquier cosa. ¿A alguien le tinca ir a jugar rol en una ciudad desconocida? De repente buscar en un mapa la localidad con nombre, pinta o ubicación más extraña, e ir para allá. Ahora se puede. Y si somos muchos, convencemos a Adrián de que vaya también en su auto.

Bueno, solo estaría faltando subir un álbum del viaje. La próxima semana selecciono fotos de mi set (cuando Carola me pase el suyo haré lo propio con ese) y las coloco en picasaweb para que se deleiten.

jueves, mayo 28, 2009

Viaje a Argentina, Parte 4


Después de dormir, aunque no hubiese sido el plan original, partimos a San Juan. Lamentablemente era Domingo, y para más remate el Lunes era feriado, así que el centro estaba muerto, casi todo cerrado. Igual dimos algunas vueltas, nos bajamos a ver si había algo y encontramos una confitería abierta donde compramos pico dulce, incluyendo unos que se supone que brillan en la oscuridad.



Sin mucho más que hacer ahí, partimos a Mendoza. Quedaba poca nafta, así que el Capitán nos empezó a alegar, pero era suficiente para llegar a una bomba. En Mendoza la cosa fue similar, todo bastante cerrado salvo lugares para comer, pero me llamó la atención que a pesar de eso había mucha gente en el centro paseando.

Fuimos luego a 2 shoppings, el primero era un Jumbo-Easy con algunas tiendas más, y entramos porque en un principio pensamos que era “el shopping” de Mendoza (“pobres argentinos, sólo un shopping de nada”, diría Obelix), pero una vez adentro Carola determinó que definitivamente ese no era en el que había estado antes, así que luego de pedir direcciones partimos al otro. Tienda ancla: Falabella. O sea, claramete el tema de los malls o shoppings como los llaman allá son una exportación de Chile, allá en Argentina el modelo sigue siendo las galerías comerciales, y tiendas especializadas o bazares en vez de tiendas por departamento. Mientras Carola buscaba algo en Falabella, yo pasé a una librería a mirar si había algo distinto. No mucho, la verdad. Eso sí en el Jumbo me había comprado dos libros que, aunque no conocía ni me interesaban mayormente, estaban tan baratos que no pude resistirme. Igual se ven como best sellers decentes, uno por el autor del Jardinero Fiel.

Después de eso pasamos a un Wallmart a gastar los últimos pesos argentinos que nos quedaban (que saldría más a cuenta que cambiarlos en Chile) y tomamos camino al paso Los Libertadores.

Los Argentinos en general manejan pésimo, ni pescan las señalizaciones, te tiran el auto, etc, pero acá comprobamos, tal y como dijo Carola, que les pones una curva o una cuesta, y se mean enteros (claro, están acostumbrados a pampas lisas y rectas), por lo que en el camino iban a 2 por hora, y no adelantaban nunca. De vez en cuando uno veía algún auto adelantar, y era chileno.



Al lado de Mendoza había un embalse y un río bien bonito, tienen suerte los mendozinos, pueden hacer un buen paseo de fin de semana allá.


En Uspallata cambiamos nuevamente de puesto, y seguí manejando yo. Aprovechamos de acomodar los cactus debajo de la maleta, al lado de la rueda de repuesto, esperando así evitar problemas en la aduana.

Llegamos al paso sin problemas, y ahí tuvimos que esperar más de una hora para poder pasar. Para colmo, se les olvidó timbrarnos un papel así que me tuve que devolver a buscarlo al primero de los 4 puestos en los que nos pararon (a pie, y no hacía calor a esa altura).

Al pasar a Argentina sólo nos preguntaron si llevábamos algo vegetal (y si habíamos tenido síntomas de resfrío), acá por otro lado, nos dieron vuelta el auto. El tipo fue re buena onda, en todo caso, me preguntó si llevaba algo de origen animal o vegetal, y luego me preguntó si podía ver la maleta. En Argentina también hicieron eso una vez, removieron bolsas, abrieron el bolso de Carolina y listo, por lo que pensé que sería similar. Nones, partió con mi bolso, metió la mano profundamente y me preguntó que tenía adentro (más que nada ropa sucia, pobre tipo). El bolso de Carola creo que no lo hurgueteó, sólo pidió abrirlo. Luego vino mi mochila de mano, que tenía la cámara, binoculares y leseras para llevar a mano en el viaje, y después las bolsas de supermercado. También abrió la guantera, pero no la revisó mucho. Definitivamente, de no haber escondido los cactus, hubiésemos tenido problemas… de hecho, ahora que recuerdo, tuvimos en Argentina un par de controles sanitarios, y un tipo metiendo la mano en la maleta se pinchó. No sé si habrá alcanzado a atinar que es lo que era o le dio lo mismo, pero traté de poner cara de nada cuando lo escuché gritar.

Bueno, después de eso seguimos camino, llegamos a Santiago relativamente rápido desde ahí, se notó que estábamos en Chile porque no pasó mucho rato hasta que tuvimos que pagar un peaje (creo que en Argentina tuve que pagar sólo 2, si es que, y un par de “fumigaciones” por control sanitario, a app 300 pesos cada una).

Casi 96 horas y más de 3.000 kilómetros después estaba dejando a Carola en su casa y partiendo yo para la mía. Lástima que el cuentakilómetros reiniciable llegue solo hasta 2000 (que número más arbitrario), por lo que no se pudo tomar una foto a los 3000 (hay una a los 1.500, creo, o a los 1.000, parece que están en la cámara de Carolina porque no recuerdo haberla visto en mis fotos).

Me había comprometido a ayudar a Carola en una cosa que tenía que hacer para el día siguiente, pero cuando llegué al depto noté que estaba muerto, y que necesitaba descansar. Le mandé un mail excusándome (aunque luego caché que igual no hubiese podido ayudarla). Supongo que se la debo para alguna otra ocasión.

Y eso fue el viaje. Queda pendiente el epílogo con conclusiones, y poner el mapa del recorrido, que será mañana, si la Difunta Correa quiere.

miércoles, mayo 27, 2009

Viaje a Argentina, Parte 3

Ok, acabábamos de salir del casino con suerte dispar, y partimos al sur con la intención de ir a un cerro que tenía bonita vista. En el camino, Carola apagó las luces por un par de segundos (estábamos en la carretera, y aunque no venía gente, era peligroso) y el cielo se vio espectacular. No había luna, así que se veían muchas más estrellas que de costumbre, y más de las que vi en el Valle del Elqui. Aproveché de sentarme en la ventana a lo Duke de Hazard y así anduvimos un rato, yo mirando las estrellas mientras Carola manejaba.

A medio camino decidimos, como les conté antes, cambiar de rumbo y tomar un desvío hacia el norte, a una cuesta que se supone era muy bonita. La cuesta era efectivamente muy chora y bonita, pero no era la que Carola recordaba. De algún modo nos engañó un poco el mapa del hotel que teníamos, porque supusimos que una línea punteada era un camino menor (la cuesta, en este caso), cuando realmente parece que simbolizaba un río. El camino era mayormente de tierra, y flanqueado por hartos cactus, de los tratamos de sacar fotos (de noche no logramos sacar mucho) y además unos ¿brotes? para llevar a Chile. Igual que Sol, Carola colecciona cactus, y ahora entre los dos viajes creo que estoy bastante interiorizado en diferentes aspectos de este tipo de vegetación =)

Cuando estábamos como en el sector más alto de la cuesta, paramos un rato, yo quería salir a mirar el cielo y escuchar el ambiente. Se sentía correr el río abajo, pero no se veía. Carola se quedó terminando de preparar el café, que logramos hacer derritiendo hielo con la calefacción y luego calentando el agua con el calentador eléctrico que se enchufaba al auto, pero la porquería terminó media derretida y llenando el auto con olor a plástico quemado. Aprovechando el espectacular lugar, solitario, tranquilo, al lado de un barranco, con el sonido del río y las estrellas arriba, decidí que era el momento para llevar a cabo un pequeño rito de paso que antes de salir había descubierto que tenía que realizar, así que mientras Carola tomaba café, me quedé unos minutos afuera, produje el objeto a ser imbuido con energía que había procurado en el Wallmart de Córdoba (muy barato, por cierto), y ahí me quedé conversando con él un rato. Volví al auto una vez terminado el ritual, más contento, tranquilo, libre. Definitivamente estos lugares en donde no hay nada alrededor son los mejores para hacer cosas estúpidamente significativas.



Continuamos camino tranquilamente y sin apuro, y pronto comenzó a amanecer. Yo estaba cayéndome de sueño, la verdad, así que me pegué una pequeña pestañada antes de llegar al siguiente pueblo. No fue mucho, porque el camino era de tierra, pero sirvió. El pueblito, llamado Pagancillo, era muy pequeño, una localidad con casas todas de adobe, algunas bien bonitas, pero todas sencillas. Estábamos a pocos kilómetros de Talampaya, parque nacional y uno de los principales destinos del viaje, así que para allá nos fuimos, llegando justo cuando abrían, a las 8:30. Teníamos la esperanza de que tuvieran ducha, pero no, así que hubo que conformarse con lavarse los dientes y la cara nada más.

De guía para Talampaya nos tocó Fanny, si la memoria no me falla, y Roberto (creo) conducía la van (no entiendo por qué no era solo una persona, pero bueno). Ambos vivían en Pagancillo, y algo me dice que ser guía turístico es la principal fuente de ingresos del pueblo. Estoy tratando de aprenderme los nombres de las personas, se supone que hace bien, y si me las vuelvo a topar alguna vez en la vida y las saludo por su nombre, probablemente se sientan bien. Los uruguayos que podrían venir a quedarse en mi casa no me dijeron sus nombres, pero estoy casi seguro que a él le decía “llama”.

Pero me desvío del tema. En el camino al lugar “turístico” del parque, que son unas enormes elevaciones de roca de color rojo, nos topamos con unos extraños roedores que parecían conejos superdesarrollados con patas delanteras grandes. Debo decir que no logré entender el nombre de estos animales, y como había preguntado ya 3 veces me dio vergüenza seguir haciéndolo, pero gracias a la maravilla de internet puedo confirmar que eran maras. Otros animales que vimos fueron cóndores (a lo lejos), guanacos y ñandúes, todos cruzándose convenientemente por el camino. Más tarde, conversando con Carola, nos dimos cuenta que ambos pensamos para nuestros adentros que había alguien cerca del camino liberándolos convenientemente cuando pasábamos.



El lugar era efectivamente impresionante, murallas totalmente verticales de roca roja de, creo, unos 150 metros de altura. Se veían ciertas rajaduras en algunas de las murallas, y el agua había generado algunas cuevas. Cuando llueve, se supone que pasa el río y no se puede entrar, ya que nosotros llegamos por el cause del río seco. Sin embargo llueve poco, y el agua dura la nada misma ahí. Nuevamente hicimos el tour corto y barato que sólo nos llevó a la entrada. Uno más largo a precio razonable partía a las 4, pero nos iba a dejar sin tiempo para ir a recorrer San Juan. Carola había hecho antes uno que entraba un poco más y dijo que era muy bonito más adentro. Había aún un tercero que llegaba hasta el fondo, y por las fotos se veía re choro, así que habrá que hacerlo algún otro día en el que vaya con más tiempo, al igual que el largo de las Sierras de la Quijada. De algún modo, tal como Carola evangelizó con Talampaya y e Ischigualasto (ya vamos para allá), ahora me toca a mí hacerlo y llevara alguien allá (gastos compartidos, probablemente).



Bueno, luego de Talampaya nos fuimos a Ischigualasto, conocido también como El Valle de la Luna, claramente tratando de aprovechar la fama del chileno. El lugar es bonito, pero me pareció raro que lo que más me gustó no fueron las paradas turísticas, sino que el entorno en sí. Son 5 paradas con diferentes formaciones rocosas y un guía explicando sobre como se formaron y las eras geológicas. Hay fósiles del triásico también… Las formaciones son choras, pero creo que eso de que te señalen “esto es bonito, mírale” me deja como esperando algo más de lo que realmente hay, por lo que disfruto más de esas cosas no señaladas que son igualmente preciosas. Me pasó lo mismo en Las 7 Tazas, en las que disfruté más del camping mismo que del parque. Bueno, el tema es que fue un tour de 3 horas en nuestro propio auto, para luego volver por nuestra cuenta. Al final había un museo, que nos saltamos porque nos fuimos al final y más lento para recorrer bien el lugar, que como dije era hermoso. Acá se mezclaban los colores que habíamos visto en los otros parques y caminos, teniendo montañas grises, amarillas y rojas. Además nos tocó un cielo azul pintado con ciertas nubes, y vimos de todo (yo al menos) en ellas.





Después del parque seguimos hacia San Juan, y yo me fui bastante distraído mirando las nubes y jugando con la palma de mi mano por la ventana como si fuera un avión, a-la-Macross Plus. Jamás pensé que eso fuera a ser tan entretenido!

A mitad de camino cambiamos de puesto, Carola venía manejando desde la Rioja por como 15 ó 16 horas, y además yo tenía ganas de manejar.



Entrando a San Juan me equivoqué de camino y tuvimos que devolvernos, pero entremedio nos sirvió para ver una ciudad cercana, y luego recorrimos todo el centro de San Juan unas cuentas veces, simplemente para conocerlo. La idea era ir a un embalse que quedaba cerca de echarse y disfrutar tranquilamente, pero antes queríamos ducha y comida. Preguntamos en montones de servicentros, y todos nos mandaban a otro que se supone que tenían ducha, pero nada. Al final paramos en un hotel que nos arrendaban la pieza por 3 horas para ducharnos en 40 pesos (la idea surgió de buscar un motel por horas, pero no vimos), y ahí Carola aprovecho de sacar un mapa de la ciudad. En el mapa había unos hostales anunciados, así que decidimos ver si lográbamos sacar algo más barato (aunque en 3 horas alcanzábamos a ducharnos y dormir un rato, lo que no pintaba tan mal). Cuento corto, encontramos un hostal donde el tipo fue súper amable y nos dejó usar la ducha gratis, así que con renovada energía partimos en busca del estanque, para el cual también conseguimos mapa. Además, en el hostal tomamos una guía de hostales en Argentina, así que definitivamente la próxima vez que vayamos, cada uno por su cuenta probablemente, ya no vamos a tener que perder tiempo buscando alojamiento, sino que simplemente recorriendo sin rumbo, lo que es mucho mejor.

Bien, en el camino al embalse, como a las 2 de la mañana, creo, pasamos por la calle de los pubs de San Juan, y vimos uno que parecía como ok para nuestro target. Quedaría de plan B, pensé. A Carola la ducha no la despertó tanto, así que se puso a dormir mientras llegábamos al lugar buscado. Lo primero que encontré fue el dique, en donde había harta gente, incluso carpas alrededor. Era un lugar aún urbano, en todo caso, y se notaba su uso común para carrete. Traté de tomar algunas fotos sin mucha suerte y seguí buscando playas junto al embalse. Lamentablemente todo era privado, y lo que no, igual tenía horario de acceso, por lo que no pude entrar a ningún lado. Hubo un sector que pensé podría llevarme hacia el embalse, pero era camino de tierra y Carolina dormía, y no quería despertarla por una falsa alarma. Me empezó a dar sueño a mí, así que decidí volver al dique, estacionar el auto y dormir también. So much for plan B...

Al lado del conductor caché que cuesta más dormir que al del copiloto, porque como están los pedales no se pueden estirar bien las piernas. Quizás es sólo cosa de costumbre… Había comprado también una de estas almohadas de viaje que van alrededor del cuello, y en ese aspecto la encontré totalmente inútil. Igual me sirvió usándola como almohada normal, dejando las extensiones hacia arriba.

Me desperté varias veces, y finalmente como a las 8 creo que terminamos ambos despiertos y listos para ir a San Juan a comprar cosas (después de un gran café, claro). Unas horas antes, en un momento en el que ambos coincidimos despiertos, había sugerido ir a Mendoza, pero Carola quería aprovechar de recorrer tiendas baratas en San Juan como las que vimos en la Rioja, así que habíamos seguido durmiendo. Como ella durmió mucho mejor que yo, ella condujo de vuelta a San Juan. Pensé tratar de dormir, pero no daba…

Me estoy adelantando de día, eso sí. Ya sólo queda la última patita de vuelta, con el contrabando de cactus incluido, que vendrá en el próximo capítulo.