lunes, abril 18, 2011
Las cosas que no me han gustado del viaje
2.- Una vez que me pongo a conversar con europeos o gringos (más europeos, los gringos generalmente andan en grupito entre ellos y no sociabilizan con el resto mucho), terminan diciéndome que hablo bien inglés. ¿Por qué no debería hacerlo? Tuve la misma educación que ellos (pensando más que nada en los europeos) que aprendieron el inglés como segundo idioma en el colegio. ¿Por qué tiene que ser normal que ellos hablen bien, pero es digno de destacar que yo lo haga?
3.- Le he dado a TODOS los camarotes que he encontrado en el viaje con mi cabeza. Ya no tengo ni pelo que amortigüe, así que que han sido tremendos cabezazos.
Y eso. El resto va bien.
Lo mejor creo que han sido las historias de las personas. Todas tienen alguna historia que contar.
viernes, abril 15, 2011
Dedicandome canciones
Y esta no es para mí
jueves, febrero 17, 2011
Ghost World, de Daniel Clowes
domingo, febrero 13, 2011
Wilson, de Daniel Clowes
Wilson es la última obra de Daniel Clowes, y la primera en ser publicada directamente en el formato de novela gráfica (o comic, o como quieran llamarla). Todas sus obras anteriores habían aparecido, antes de ser recopiladas, en la revista Eightball, hecha por el propio Clowes.
A pesar de ser la primera obra directamente dirigida a una publicación unitaria y completa, está dividida en pequeños capítulos de una página, cada una con su título, como tiras de periódico, tal cual como sus últimos trabajos, Ice Haven y Death Ray.
En pequeñas pildoritas y con diferentes estilos gráficos, Clowes nos invita a conocer la vida de Wilson, un personaje apático, extraño, egoísta y, como suele suceder en la obra de este escritor y dibujante, alienado de la sociedad, sin saber claramente como enfrentarse a ella. Siendo un libro pequeño (77 páginas) creo que no conviene adelantar mucho de la trama, más que decir que tiene un perro y es lo que más quiere en su vida.
Es una obra deprimente, pero a la vez plagada de humor negro de la mejor clase. Llena de momentos para sentirse mal por Wilson y por las personas que lo rodean. Más por las segundas, claramente, pues al avanzar la historia uno siente que el protagonista está tan centrado en sí mismo que se merece lo que le pase y como lo traten.
viernes, febrero 11, 2011
The Fighter
The Fighter (2010)
Director: David O. Russell
Escritores: Scott Silver and Paul Tamasy & Eric Johnson
Protagonistas: Mark Wahlberg, Christian Bale and Amy Adams
The Fighter, o El Vencedor, como le pusieron acá probablemente porque El Luchador ya la habían usado en la película de Aronofsky, y El Peleador les sonó penca, es una muy buena película de estructura clásica. Tiene excelentes actuaciones, lo que se nota aún más cuando se ve en los créditos a los boxeadores reales.
¿Qué se puede decir o reseñar de una película así? Partiendo de la base que es una buena película, con grandes actuaciones merecedoras de premio, redondita, emocionante, inspiradora y totalmente recomendable, diré lo que no me gustó de la película, porque lo bueno lo pueden leer en cualquier otra reseña por ahí.
1) Siendo una película de box basada en una historia real, de estructura clásica y además con el título en castellano que le pusieron, es tremendamente predecible y el final lo sabemos de antemano. Se echa de menos algo de incertidumbre. Supongo que en ese aspecto, Rocky seguirá en lo alto como LA película de boxeadores que entrega esa duda y genera sorpresa la primera vez que se ve, probablemente por ser una historia de ficción. Si hubiese pasado de verdad, quizás nunca hubiese sido filmada.
2) A pesar de ser de clase baja, sin mucha educación, medio ebrios y uno incluso drogadictos, los personajes principales hablan y se comportan casi como modelos de virtud. Sí, Dicky es adicto al crack, pero aparte de eso ama a su familia tanto que no quiere desilusionar a su madre, es un padre cariñoso y garabatos solo usó cuando lo golpeaban. Micky, por su parte, era el hombre perfecto, tranquilo, cariñoso, preocupado y con una dicción perfecta. Quizás los estereotipos me tienen confundido, pero hubiese pensado que siendo boxeadores serían un poco más violentos en sus reacciones, más toscos y rudos, tal como lo era todo el resto de su familia. Las mujeres de la familia eran todas locas y cumas, sin embargo, los hombres parecían evitar esa maldición y crianza para ser, por algún motivo, perfectos modelos en un mal ambiente. Estando la historia basada en hechos reales, eché de menos un grado mayor de realidad en esos personajes (como en Toro Salvaje, por ejemplo). De hecho, la novia en la realidad se pasaba mascando chicle, acá no.
Parece que eso fue lo único que no me gustó.
Por cierto, como dato trivia, Christian Bale es más joven que Mark Walkberg...
jueves, febrero 10, 2011
Scott Pilgrim
miércoles, febrero 09, 2011
Asterios Polyp, de David Mazzucchelli
domingo, enero 23, 2011
Santuario de la Naturaleza El Arrayán
domingo, enero 16, 2011
Reserva Nacional Río Clarillo
Winter's Bone
jueves, enero 13, 2011
True Grit
Experiencias no tan extremas
lunes, enero 10, 2011
El Cisne Perfecto
martes, enero 04, 2011
Post Mortem
Protagonistas: Alfredo Castro, Antonia Zegers, Amparo Noguera
Pablo Larraín repite sin vergüenza y sin querer ocultarlo el esquema de su anterior película (para no decir la palabra “fórmula”, que pude sonar excesiva), contando una historia de época de un tipo con ciertos problemas de personalidad/emocionales mayores al promedio, y una mujer que lo ve como un escape.
Los personajes y los motivos, claro, son diferentes a los de Tony Manero, pero se repiten bastantes elementos. Por un lado tenemos a Alfredo Castro nuevamente en el papel principal interpretando a alguien social y emocionalmente inepto (quizás hasta incapaz) con obsesión que lo llevará a su límite. En la película anterior era el protagonista de Fiebre de Sábado por la Noche, en Post Mortem es su vecina. Por otra parte tenemos a Amparo Noguera como una mujer fuerte, nuevamente enamorada del personaje de Alfredo Castro, aunque en esta película es un sentimiento más sutil, que algunos podrían hasta cuestionarse si es amor o solo una amistad con ganas de más. A eso lo podemos sumar el clima histórico y político de conflicto, que gatilla y desencadena lo peor del personaje principal.
Larraín usa colores, estilo y quizás hasta película que evoca las cintas de los 70s, decisión estética que no creo compartir. De algún modo, es hacer parecer de baja tecnología algo que no lo es, y al mismo tiempo facilita la ambientación pero de modo externo, ya que sentimos que estamos viendo algo en los 70s porque parece una película de los 70s, no necesariamente porque la ambientación interna esté bien lograda (aunque creo que sí lo está, por lo que encuentro el otro recurso innecesario). Hay escenas, incluso, en las que creo que este recurso restó dramatismo pues la distorsión de colores causó perdidas de detalles (como con los muertos en la escalera).
Quizás sería bueno comentar de que se trata: Mario, un funcionario que se dedica a transcribir autopsias está enamorado de una vecina del Bim Bam Bum, la que ha perdido su glamour y trabajo, y no se haya muy bien con su círculo familiar de izquierda. Cuando la relación entre estas dos personas comienza a avanzar (cojeando), se produce el golpe de estado, dejando a Mario en una posición ventajosa en la que puede ayudar a la bailarina.
Es una buena película, pero me gustaría para la próxima ver algo más arriesgado, no solo el espiral de decaimiento de un personaje que ya está determinado a caer y en su ocaso, pues eso es lo que encontramos tanto en Tony Manero como en Post Mortem, los últimos pasos en el descenso de los protagonistas. Las circunstancias políticas pueden ser anecdóticas, y no son esas las que realmente cambian a los personajes, sino que sacan a relucir lo que ya son. Por otra parte, no parecen destruirse por sus acciones de la película, sino porque es el camino que siguen desde hace mucho: ya están dañados de modo irreparable e irredimible. Distinto es de, por ejemplo, una película de los hermanos Coen, donde también asistimos a la perdición de uno o más personajes, pero causada por sus acciones, torpes quizás, pero con intención de avanzar, y es el resultado el que los cambia y los lleva a destrozarse. Es su ambición, en el fondo, cuando los personajes de Larraín realmente no la tienen. En las películas de Larraín quizás existe más realidad, pero no debemos olvidar que son ejercicios de narrativa, y de pronto, o es malo aprovechar que en ellos se pueden estirar más los límites sin perder la credibilidad del sueño ficticio. Creo que la serie que está preparando para HBO podría demostrar si es capaz de salir airoso con algo más arriesgado que un personaje perturbado en manos de Alfredo Castro, cosa que ya sabemos puede lograr muy bien.
sábado, enero 01, 2011
Solitary Man
También vi "Canino", una película griega muy extraña, que me recordó un poco a Funny Games por no saber nunca bien que estaba pasando.
Una familia mantiene encerrado a sus ya mayorcitos hijos para protegerlos del mundo exterior, y obviamente empiezan a haber conflictos cuando una de las hijas descubre que quiere salir a ver que hay, a pesar de las advertencias. Muy rara, y opresiva.
lunes, diciembre 27, 2010
Mal día para pescar
Director: Álvaro Brechner
Guión: Álvaro Brechner, basado en la historia de Juan Carlos Onetti
Protagonistas: Gary Piquer, Jouko Ahola y Antonella Costa
Acabo de ver esta entretenida película uruguaya, la que podría ser una mezcla de El Luchador con alguna película de estafadores de poca monta. Algo de El Gran Pez quizás también tiene.
Orsini es el manager de Jacob, un ex campeón de lucha libre ya un poco viejo y venido a menos, a quién tiene de gira por Sudamérica, ganando unos pocos pesos en espectáculos en los que muestra su fuerza, y en los que lanza en desafío de que la persona que pueda durar más de un minuto de lucha con el campeón, se lleva mil dólares. El problema es que el campeón ya no está en forma, y está medio enfermo, por lo que las peleas o son con pobres diablos, o están arregladas, lo que lleva a que el negocio tampoco vaya muy bien.
Jacob, por su parte, aún no ha notado su baja de rendimiento, y sigue soñando con volver a la fama, creyendo que Orsini será quién lo lleve de vuelta.
Las cosas se complican cuando en un pueblito perdido de Uruguay, un verdadero retador que no se echará atrás por la terquedad de su novia, genera las dudas de Orsini sobre su pupilo. Acá vemos como el tipo empieza a ver peligrar su negocio, pero al mismo tiempo demustra genuina preocupación por su único amigo, quién sigue manteniendo su rutina de ejercitar de día y tomar de noche.
Es una bien buena película, quizás un poco lenta al comienzo porque rápidamente construye el conflicto, el cual se demora en desarrollarse, a pesar que todos sabemos hacia donde llegará. El final, claro, es el que no tenemos claro y queremos conocer. ¿Logrará el campeón vencer al retador? ¿Asumirá que ya no es lo que era? ¿Huirá de la pelea?
Denle una mirada, vale la pena. Fue la carta a los oscars de Uruguay el 2009, y Jacob es interpretado por quien fuera efectivamente el hombre más fuerte del mundo a fines de los 90s, que además es el doble de Franco Torti.









