jueves, agosto 27, 2009

Letter B y un Rover real

Este es un cover de los Beatles hecho por los Muppets, Letter B (por Let it Be).



No fue el único que hicieron, acá hay varios más.

Algunos suenan muy bien, de hecho. ¿Habrá algún disco de los muppets, como había de Alvin y las Ardillas?
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En BoingBoing me topé con una especie de estación de vigilancia que se parece al Rover de El Prisionero. Como si no hubieran aprendido en Los Simpsons que no es una buena idea.

Igual bacán cuando empiezan a hacerse realidad ciertas cosas de la ciencia ficción, ya sea porque se cumplen o por homenaje.

lunes, agosto 24, 2009

Entre fiestas y películas

La semana pasada fue bastante agitada, por momentos agotadora, sin embargo lo pasé muy bien.
Partió el Lunes cuando fuimos a tomar algo con Pedro, amigo colombiano de Sol que se quedaría luego en mi casa por la semana, quién había venido al SANFIC (razón, por cierto, de la agitada semana). A pesar de ser lunes, que tengo entendido es bastante muerto, encontramos un buen lugar en Lastarrias, el Berri. Luego para la casa, lo que tomó un poco más de tiempo porque “se me ocurrió” recorrer patronato como a la 1 de la mañana…
El martes la cosa pintaba para más largo, porque era la fiesta de inauguración del festival, pero como era martes y llovía profusamente, supusimos que la fiesta iba a estar medio muerta. Nos equivocamos, estaba llena gracias al poder de la barra abierta, e incluso había su dejo a farándula local, así que nos quedamos harto más de lo que creíamos.
Miércoles a ver Navidad (donde había mucha más farándula local, entre actores, directores y cantantes) y luego en vez de fiesta, a comer algo, lo que permitió acostarse más temprano de lo que esperaba, aunque igual un poco más tarde de lo acostumbrado.
Jueves de espectáculos, fui a ver una película documental de Jem Cohen con música en vivo. La música era buena, la película no, y la única razón por la que no me quedé dormido fue por ciertos codazos que me despertaban de vez en cuando… Igual creo haberme perdido un buen tramo entre pestañazo y pestañazo. Luego tocaba fiesta de nuevo, pero fue intercambiada por ir a comer churrasco con los amigos que habían ido a ver la película. Originalmente la idea era comer y fiesta, pero se alargó un poquito más la cosa y la fiesta se hizo cada vez más lejana (además de que había dejado el auto en la casa). Creo que ese día terminó como a las 3…
El viernes saliendo de la pega fui a la cineteca a ver Jay, una película filipina. Buena, pero el sueño me dio una mala pasada y volví a pegarme unos pestañazos al comienzo, así que me debo haber perdido unos 10 minutos, relevantes, así que quiero verla de nuevo. Lamentablemente no logro encontrar subtítulos… Luego algo de descanso en la casa, para ir después al cine San Agustín, compartir con un par de productoras argentinas y ver el final de su documental “Parador Retiro”. A ellas las volvería a ver en las siguientes fiestas. Después de eso tocaba fiesta que se supone estaría buena porque auspiciaba una marca de Whisky, pero en vez de eso surgió un carrete de casa, así que esa sería la primera (y finalmente última) parada. De la casa de Ana y Luis, los mismos con los que habíamos comido churrasco el día anterior, nos fuimos todos al HBH, de donde nos echaron a las 3, para nosotros proseguir a una fuente de soda X que seguía abierta para comer algo. No creo haber llegado a la casa antes de las 4, y dudo haberme dormido antes de las 5. Gran día, y buen cambio para la fiesta.
Sábado, 8 de la mañana y yo levantándome para ir a una actividad de la oficina. No sé si habrá sido el café o qué, pero la verdad es que no sentí mucho sueño. Tuve suerte y salí temprano, y aproveché de dormir un poco también en la tarde, aunque creo que no mucho, porque también lavé ropa y luego fui al cine a ver una película colombiana, Los Viajes del Viento, que Pedro había dicho que “hay que verla”, pero no que era buena. Se la pueden saltar, si no se es colombiano no creo que haya que verla tanto… Me topé nuevamente con Ana y Luis que también fueron a verla, ellos con un interés especial por ser una película colombiana (cosa que ellos también son, por cierto) y comimos mandarinas mientras veíamos la película. Original yo, que cuando fui al supermercado en la mañana compré una enorme malla de mandarinas y no tengo muy claro que hacer con ellas… De ahí para la casa, y luego como a las 12 para el Santería en Bellavista a la fiesta sabatina. Buena la música! Costó irse, pero pensando en el día siguiente nos retiramos a eso de las 3, sin muchas ganas de hacerlo realmente.
Domingo descanso en la mañana, y en la tarde la idea era ir a la nieve porque iban a proyectar cortos allá. Sin embargo la subida era solo hasta las 2, y el tiempo no daba, así que almorzamos tranquilos en la casa unos ricos tallarines con salsa, que no se pegaron a pesar de no ponerle aceite al agua. Después al mall a comprar regalos para Colombia, casa a dejarlos, y de vuelta al cine con la intención de ver Retrato de un Antipoeta, sobre Nicanor Parra. Lamentablemente se habían agotado las entradas (llegamos muy justos), así que entramos con Pedro a ver Perfidia, película dirigida por un Boliviano, protagonizada por un Chileno (Gonzalo Valenzuela) y “hablada” en inglés. Las comillas van porque tiene muy poco diálogo. Hubiese sido un buen corto, pero duraba más de hora y media, lo que la hacía tremendamente cansadora, y muy buen físico tendrá Gonzalo Valenzuela, pero no es un actor limitado. A todo esto, el tipo pasa toda la película en calzoncillos (con DON product placement a una marca australiana), y todo el rato es reminiscencia de Psicópata Americano, por la obsesividad del personaje con su cuerpo y la música.
Terminando la película esperaba volver a la casa, pero terminamos quedándonos un rato en la fiesta del domingo, que era en el mismo cine Hoyts, así que ni nos movimos del escritorio. Igual fuimos decentes y terminamos temprano, como a las 12, y tomamos chocolate caliente auténtico colombiano. A eso de las 3 Pedro tenía que tomar un taxi para el aeropuerto.
Eso sería todo, si no fuese porque hoy es el último día del SANFIC y por lo tanto queda la fiesta de clausura, a la que estoy partiendo en cerca de una hora. Esperemos vuelva a una hora decente… Si no, tengo harto café y una Red Bull esperando para mañana, y el resto de la semana para descansar.
A pesar de no estar acostumbrado a ese ritmo, lo pasé genial la semana pasada, y no se me ocurre una mejor manera de haberla disfrutado. No continuaría esta semana, pero sí lo repetiría más adelante, cuando recobre fuerza y se vayan las ojeras.

Como extra totalmente nada que ver, una foto muy chora de unas nubes tubulares en Australia.

lunes, agosto 17, 2009

No es David Bowie

Pero lo parece. Es Ricky Gervais! Antes de ser cómico, probó suerte como cantante en un dúo llamado Seona Dancing, que fue popular en Filipinas (es como David Hasselhoff, popular en Alemania).




La otra vez vi una (y probablemente más de una, no es una premisa particularmente original, y no estoy seguro de donde la vi) película en la que la gente se salvaba de la muerte, para luego morir de alguna otra forma, o estar a punto de hacerlo varias veces y luego morir. Básicamente, su muerte ya estaba predestinada y no podían escapar a ella aunque quisieran. Cuando vi el video pensé que, de algún modo, hay gente media predestinada a la fama, en este caso Ricky Gervais, y cuando no le resultó como cantante, ni en la radio, terminó escribiendo series y siendo actor. El universo había determinado que sería famoso, solo que aún no sabía como. Menos mal que fue como actor y comediante, eso sí...

Gracias Emilio por el dato.

domingo, agosto 09, 2009

Una tarde en las carreras

El viernes fuimos a ver la exposición de chocolates en el sernatur. Ninguna gracia, varios puestos con chocolates, ni siquiera muy baratos.
Más tarde me junté con Sol para ir al cumpleaños de Franco, pero como nos juntamos temprano, primero fuimos a comer algo. ¡Terminamos comiendo fondue! Hace mucho que no comía, y estaba rico, ideal para una noche fría y para reponernos a los dos que andábamos con el estómago medio delicado. Después fuimos al cumpleaños de Franco, en un bar raro en el que el dueño no estaba muy contento de que hubiera tanta gente consumiendo, parece que no le agradaba eso de tener un negocio exitoso, así que terminó echándonos temprano.
El sábado no sé que hice en la mañana, parece que me levanté tarde, después terminé de ver Cool Hand Luke (la película donde aparece la frase de la canción Civil War de los Gun's, "What we've got here is failure to comunicate...". Sí, ese tipo de cosas hace que quiera ver una película).
En la tarde me junté con Sol y fuimos al Hipódromo Chile. La idea era ir al Club Hipico, pero allá las carreras son los viernes, y la gracia era ver caballos. Cada uno perdió 2 lucas, pero tuvimos el placer de apostarle a caballos como "Regalo del Sol" y "Gaitero Dancer". Otras opciones a las que no le apostamos pero merecen mención son "Lolo Dinámico", "Kwazulu", "We can win", "No me provoques" y "Voy en camino". Mientras veíamos las carreras se nos acercó un tipo, Vasco, que nos comentó que iba todos los sábados a tomar al hipódromo, y claramente no era el único. Trató de jotear a Sol, pero como resulta que andaba con su novio que conoció en Colombia, por quién se vino a vivir a Chile y con quien vive hace 8 meses (yo, por supuesto), terminó preguntando por alguna amiga.
Después fuimos al cumpleaños de Pavel, a saludar, pero resulta que estaba bueno así que nos quedamos como hasta las 4, y rematamos cantando canciones "clásicas" en mi depto.
El domingo fue de descanso y recuperación.
Super finde, y ni se veía venir.

martes, agosto 04, 2009

Días horizontales

Estando enfermo y teniendo que quedarme en casa reposando, pasé mucho rato en cama en la entretención clásica que uno hace en esa situación estando solo: viendo tele.
En viña terminé la tercera temporada de Luz de Luna, con el climático final de varios capítulos en el que Maddie tiene que elegir entre David y un astronauta tincado.
Ayer vi The Rocky Horror Picture Show, que no puede lisa y llanamente clasificar como una buena película, pero vale la pena verla igual principalmente por el papel de la vida de Tim Curry, que curiosamente es su primer papel relevante. Es raro, porque probablemente si no lo hubiese visto antes en sus roles “más nuevos”, este no me hubiese parecido tan genial. También está la canción Time Warp (o Let’s do the time warp again, no sé realmente como se llama) que es bien simpática.
Hoy podríamos decir que fue más intenso. Primero vi una serie completa (inglesa, así que más corta) llamada Psychoville. Está recién salida del horno, el último capítulo lo dieron el viernes en Inglaterra. Trata de 5 personajes a los que les llega una carta anónima diciendo “Se lo que hiciste”, y obviamente luego se empieza a saber qué relación hay entre ellos. El mejor personaje es el payaso manco y malhumorado... Increíble que después me enteré, viendo en Wikipedia, que dos actores interpretan 8 papeles, varios bien secundarios, pero entre los 2 hacen 4 de 6 principales. Vale la pena verla, es corta (7 capítulos de media hora), y es un thriller cómico, se ríen de las películas de terror y misterio, y lo hacen bien. Pueden notarlo en la intro del primer episodio:
Probablemente hable de ella en un podcast, junto con otras series inglesas para matizar.
Y para terminar, acabo de ver una de las películas más terribles, raras, crudas incomprensibles, escabrosas, extrañas, buenas, sobrecogedoras y que te hacen querer volver a verla…algún día, que haya visto en mucho tiempo: Synecdoche, New York. Algo así sólo podía salir de la cabeza de Charlie Kaufman y podía quedar tan buena gracias a un actor como Philip Seymour Hoffman, en un papel que claramente era para él. No sé si entendí ni un tercio de la película, pero me gustó. No podría llegar y verla de nuevo, pero definitivamente merece ser revisitada.
Eso pues, a ver si el próximo post es del viaje...

jueves, julio 30, 2009

Cumpleaños I

Este es corto, solo pongo las fotos. Gracias por venir, espero que lo hayan pasado bien, yo seguro que lo hice.

http://picasaweb.google.es/ermordung/CumpleanosRodolfoSantiago#

Viaje a Argentina, Parte 2

Nos encontrábamos en la aduana, sin poder continuar a Argentina. La opción era quedarse dando vueltas por el sector, conocer Chañaral, Pan de Azucar y esas cosas, o aperrar y subir hasta San Pedro de Atacama para cruzar por Jama, suponiendo que estuviese abierto. Adivinen que elegimos... Igual antes le preguntamos al carabinero de ahí si estaba abierto el otro paso...

Continuamos entonces el camino, bajando por el norte hacia Chañaral. El camino estaba mucho mejor, más amplio y despejado de nieve. La vista era espectacular, con 3 volcanes cercanos y montones de cerros nevados rodeándonos, además de pasar por un salar enorme, aunque no se distinguía muy bien entre tanta nieve. Por ahí paramos a tomarnos una sopa y una foto, y Carola hizo angelitos de nieve.



Como a las 6 ó 7 llegamos a Chañaral, donde pasamos a ducharnos y a comer. Por 2 lucas teníamos un “almuerzo” que incluía cazuela de vacuno de entrada, y un plato de fondo bien contundente. Eso es comida barata!

A la salida hicimos cambio de conductor, y continuamos. Creo que dormí bastante bien, y me desperté cuando echamos bencina y luego cuando llegamos a las salitreras. Carola se fue “sola” todo ese rato, creo, tiene una constitución para manejar increíble, más aún considerando que la semana pasada había estado en lo mismo.

Las Salitreras de noche son tétricas, especialmente cuando uno se encuentra con una muñeca sentada en un sofá mirándonos fijamente. Las chicas no se sintieron cómodas tomando café ahí, así que seguimos a la salitrera siguiente, en donde si tomamos fotos (las que, obviamente, no están en mi cámara así que no puedo poner acá todavía).

La siguiente parada fue Calama, en donde hace más frío que la retutatutata de noche. Me congelé esperando usar el baño, y creo que uno sentía más frío porque no tenía la apariencia de hacerlo. De más que en el paso San Francisco o después en Jama hizo más frío, pero al ver nieve uno asume eso y no se siente tanto.

Pasamos al casino de Calama, el cual se veía sumamente chabacano y con pinta de cabaret por fuera, pero no entramos porque nos cobraban. Dado el traspié, nos fuimos directo a San Pedro de Atacama. Tratamos de dormir en el camino, en las paradas de camioneros, pero el sueño no acompañaba mucho y decidimos llegar al pueblo no más. Ah, ahí nos quedamos varados porque había mucha arena, pero con un pequeño empujoncito el auto salió solo. Estaba un poco cansado, nada más…

En San Pedro recorrimos a pie el pueblo, acompañados por distintos perros. Se veía bien bonito, es choro que hayan mantenido el estilo. Luego dimos una vuelta alrededor en auto y Carola mostró donde se supone que estaba el Valle de la Luna. De noche no se veía nada… Creo que hay que armar un paseo para allá exclusivamente, no sé si en auto, pero hay que ir en algún minuto. De repente armarme unas vacaciones completas al norte más adelante, por una semana, llegando a Iquique y Arica también. Claro que ya no sé ni cuando, me faltan días de vacaciones para todo lo que quiero hacer.

Después fuimos directamente a la Aduana, donde solo estaban dejando pasar camiones (los autos tenían que esperar hasta las 9), así que nos estacionamos en la cola y nos pusimos a dormir un par de horas. Cuando desperté a eso de las 8, noté que Carola estaba hecha un ovillo en el asiento del conductor, dudo que haya podido descansar (aunque haya dormido). El asiento del conductor es una mierda para dormir...

Resulta que (vaya, flashback a Papelucho) el paso Jama no estaba abierto como había dicho el tipo del otro paso el día anterior, pero el rumor era que lo iban a abrir a eso de las 10. Esperamos escuchando a un para de tipos tenían la música a todo chancho, con las puertas abiertas, y que bailaban al son de música tropical argentina. Eran claramente chilenos…

A eso de las 10:30 no dejaron avanzar, y luego de una travesía por un paso en buen estado pero con sectores con algo de hielo, llegamos a Argentina.



Me salto el trámite de la aduana, pero comento que mientras hacía fila escuché a un par de tipos conversando sobre lo bonita que era la Ruta 9 entre Jujuy y Salta, que era más corta pero más complicada que el camino oficial entre ambas ciudades (que era doble vía y sin cuesta), y en mi nuevo yo social metí la cuchara y pedí más datos, porque el viaje consistía en buscar cosas choras y bonitas, además que había una buena posibilidad que fuera la cuesta perdida de Carola, causal indirecta del destino del viaje.

La primera localidad pasada la Aduana Argentina (llamada Susques) era tal cual las salitreras, pero habitada por Argentinos que parecían bolivianos. Les llega a llover en ese “pueblo” y las casas se deshacen, probablemente. Después vino Purmamarca, más armadita y bonita, al parecer turística, pues estaba el cerro de los 7 colores, donde nos tomamos una foto (de nuevo, no con mi cámara) los 3. Hace muchos años Carola, la niña de los cerros, salió en un viaje en busca del cerro de los 7 colores por toda Argentina, para descubrir que estaba justo donde había comenzado el viaje. En todo caso aprendió mucho en el camino, y cambió la vida de las personas con las que se topó con sus ejemplos de… turismo.



Luego llegamos a Jujuy, donde recorrimos un poco y encontramos, aún no sé como, una casa de cambio abierta. También un cajero automático (lo que costó más, les digo, es ridículo) necesario para comprar algunos libros y un excelente mapa de Argentina que quedará para los siguientes viajes. El dueño de la librería, tremendamente simpático, nos confirmó lo de la Ruta 9 y que muy probablemente era la que Carola recordaba, y además nos regaló un mapa rutero extra de Argentina que ahora adorna la puerta de la pieza chica del depto. Nota mental: comprar hilo o lana para marcar los recorridos. Después pasamos al supermercado y compramos lo necesario para armarnos un “pequeño” picnic en el camino, que vino bastante bien para matar el hambre acumulada.

Antes de salir, volvimos a pedir ayuda para ir a la Ruta 9, y unos camioneros ultra buena onda trataron de disuadirnos de usar ese camino, que el otro era mucho mejor y más rápido, pero al final comprendieron que andábamos turisteando y en busca de esa cuesta, así que nos dieron las indicaciones. También nos pararon los pacos antes de llegar a la cuesta, creo que la única vez que nos pararon, y volvieron a insistir en que no era el mejor camino para hacer de noche, pero nos desearon suerte y nos dijeron que anduviéramos con cuidado, pues de noche salían animales silvestres.

Mientras avanzábamos nos comimos parte del cocaví, y finalmente llegamos al camino que buscábamos, y que resultó ser el mismo que Carola recordaba, claro que sin las mariposas volando por todos lados, y probablemente de día debe haberse visto mucho más choro. Sin embargo se alcanzaba a apreciar la belleza del lugar, una cuesta que por un lado tenía un desfiladero lleno de árboles, y uno no alcanzaba a ver de donde salían. Habían líanas colgando y todo, bien boscoso y selvático. A falta de mariposas nos acompañaron algunas polillas. Animales salvajes no encontramos ninguno, eso sí.



Después de la cuesta paramos a comer palmitos, y luego seguimos hasta Salta, donde fuimos a carretear a un pub-disco. Escuché música que probablemente no vuelva a escuchar en ningún otro lado, porque parecía de círculos super específicos. Algunas letras eran ridículas… Pero lo pasamos bien. El happy hour era hasta las 2:30, y como a las 2:15 empezó a llegar harta gente. Creo que nos quedamos como hasta las 4, 4:30. Ahí probé vino blanco con speed (la bebida energética) que me convidó una argentina, y no estaba mal.

Al salir decidimos continuar el viaje hacia Santiago del Estero, que no quedaba muy cerca, así que habría que manejar y no descansar, a pesar que nos estaba empezando a dar sueño. Igual íbamos bien equipados para eso. Pero antes, pasamos a lavar el auto. Sí, había lavado de autos abierto las 24 horas. Mientras esperábamos nos tomamos una sopa reponedora, y justo afuera del lavado se paró una cabra totalmente wasted al parecer esperando un taxi. Se subió y bajó como a 3, y se veía muy rara. Ni idea como llegó a ese estado, pero me llamó la atención porque parecía de 15 o menos y andaba sola. Supongo que salta será tranquilo…

Ok, el resto queda para el siguiente informativo.

jueves, julio 23, 2009

Viaje al norte de Argentina, Parte 1

En el que un viaje que casi se frustra se rearma por completo, se le agregan piezas, se improvisa, y se lucha contra la naturaleza para alcanzar el objetivo principal, no sin que los contratiempos acaben una vez comenzado el trayecto.


Miércoles 15, casi las 8 de la noche, preparando el bolso para partir. Ya no recuerdo por qué, pero se me ocurrió prender el computador mientras terminaba de meter la ropa y calentar el agua del termo, y me topo con la sorpresa de un mail de Sol diciendo que por razones de fuerza mayor no podrá ir. Mal, este viaje estaba pensado para más de 2 personas, por temas de costos. Le aviso a Carola, le pregunto si conoce gente que se pueda sumar, y le digo que me espere un rato, para ver si yo consigo a alguien.

Entro a MSN buscando gente, llamo a amigos que podrían estar dispuestos y disponibles, y finalmente aparece Constanza en MSN, y luego de conversar un rato, se anima a ir, así de la nada, recién avisada y partiendo “a penas esté lista” para Argentina. Excelente, porque ya me estaba empezando a tostar de no poder realizar el viaje que hace rato venía buscando.

La idea original era subir por Chile en la noche y cruzar en el paso San Francisco a la altura de Copiapo en la mañana, y de ahí seguir para arriba por Argentina hasta un parque natural en Jujuy, si alcanzábamos, y luego volver bajando hasta Mendoza. Sale más caro subir por Chile, pero de noche en invierno cierran el paso los Libertadores, y la idea era aprovechar al máximo el tiempo.

Para variar, y claramente no aprovechando al máximo el tiempo, me enredé a la salida de Santiago, me metí hacia Chicureo (que estaba indicado Ruta 5 Norte también, no tenía como saber que había otra sin peaje más allá) y además se me pasó la salida, así que nos tuvimos que dar la vuelta en la autopista, cosa que no está contemplado (imbéciles que no piensan en la gente distraída), y por suerte un par de amables funcionarios nos permitieron la maniobra, para furia de la gente de otro auto que parece que habían tenido un problema similar y tuvieron que pagar el peaje para darse la vuelta. Se bajaron de su auto y nos miraron con ira, poniendo sus puños en las caderas en clásica actitud de negra altiva, pero ni pescamos. Probablemente se quedaron alegando por ahí, igual dio lata por el pobre que nos dejó pasar y que probablemente se comió el enojo del otro auto.

Ya en carretera, seguimos camino sin mayores contratiempos, dándome cuenta que estaba en minoría en ciertas cosas, partiendo por el hecho que no iba con una persona que le tenía miedo a los túneles, sino que con 2. En otro ataque de distracción, pasé derechito por un tunel camino a Los Vilos cuando podría haber tomado la cuesta para que Carola y Constanza no se complicaran, y de paso ahorrar algunas lucas de peaje. Será para la otra… De ahí en adelante las chicas durmieron mientras yo manejaba.




Tipo 5 ó 6 llegamos a La Serena y pasamos al Casino. Yo perdé 3 lucas, y Carola ganó como 10, gracias a la práctica y “clases” que había recibido la semana anterior, cuando también pasó por el casino de ida y vuelta de su viaje al norte.

Saliendo cambiamos de puesto, Carola al volante y yo atrás para dormir, tratando de emular la posición que ella había tenido antes y parecía haberle dado tan buen resultado. No sé si requería alguna técnica especial, medir menos de 1,60 o mucha costumbre para dormir en autos, pero no logré descansar mucho. En el futuro dormí en el asiento delantero y con algo para apoyar la cabeza, mientras que Carola terminó sacándole el jugo al trasero usándolo en toda su extensión cual cama. Constanza se turnó entre el del copiloto y el de atrás, sin tener al parecer nunca problemas para dormir.




Como a las 11, creo, estábamos en Copiapó y llegando al camino que nos llevaba al paso fronterizo (donde, de paso y con ayuda de Carola, aprendí a sacarle el jugo a Google Maps, pidiendo que diera indicaciones de cómo llegar). Al lado del camino había algo que no teníamos claro si era nieve o sal, pues se veía muy fina. Paramos para ir a ver, y efectivamente era nieve, pero totalmente distinta a la que había visto otras veces en los complejos. Esta nieve parecía de televisión, “falsa”, perfecta. Era suave y delgada, caía dócilmente y se dejaba llevar por el viento como espuma, no pegándose así misma como hielo picado. La nieve ahí demostraba que aunque no lo notábamos, estábamos bastante alto. Ese paso es el de mayor altura entre Chile y Argentina, a 4700 metros de altura, app.




Cambiamos de puesto nuevamente (siendo mi auto y habiendo manejado por el camino antes, Carola prefería que lo hiciera yo por si llegaba a pasarle cualquier cosa, pues en sus palabras no era un camino fácil y tenía harta piedra suelta) y comenzamos el camino, y poco a poco fuimos notando más nieve. Mi papá me había comentado que había habido un “temporal” a principios de semana y que podría estar cerrado el paso, pero yo había visto que para los días que ibamos a estar habría buen tiempo. Como en los libertadores con un buen día de sol despejan el camino, no iba demasiado preocupado, pero a medida que avanzamos por la ruta que lleva a la aduana, empezamos a cuestionarnos seriamente si el paso estaría abierto. Había harta nieve y barro, nos topamos con un auto que se estaba dando la vuelta (y que a penas pasó al lado nuestro) que hizo que nos quedáramos pegados pues se le ocurrió devolverse al lado de un lodazal, y luego con un camión que demarcaba camino y estaba poniendo cadenas. Preguntamos como estaba, y nos dijeron que no muy bueno, pero que si pasábamos del Caballo Muerto (o Potro, o Perro, no recuerdo bien) a unos 6 kilómetros estaríamos OK. El camino se complicó, derrapé un par de veces pero aprendí a controlarlo y a manejar en nieve, bien enseñado por Carola la copiloto. No nos quedamos pegados en ningún momento, aunque amenazas hubo. Hartos kilómetros más allá de lo esperado vimos el cartel del Caballo Muerto, diciéndonos que en teoría ya había pasado lo peor. Perfecto, ya prácticamente estábamos en Argentina. Un tiempo más de curvas y cuestas barrosas y nevadas (precioso paisaje, por cierto, que Carola comentó que estaba todo seco y gris hace no más de 5 días) nos llevó a una explanada donde al fondo podía verse la Aduana. Entre ella y nosotros, un enorme montón de nieve blanda con un par de huellas de camionetas altas que la habían recorrido sin problemas con su doble tracción, cosa que nosotros no teníamos. Pero ya estábamos arriba, al lado, en nuestra meta comentando de las hazaña de subir la cuesta, y de lo penca que fue que no hayamos podido grabar alguna de las derrapadas del camino, así que seguimos no más, cuidando pasar por donde mismo estaban las huellas, Carola grabando la llegada…y la enorme derrapada que pegamos en el camino y los gritos de alarma cuando casi se fue el auto, además del regocijo cuando pasamos el banco de nieve (ahora más bajito gracias a que lo aplanamos) con el Capitán Kirk (que demás está decir que se comportó todo el viaje a la altura de las circunstancias).

Así que ahí estábamos, en la aduana, nadie más así que un trámite rápido para seguir al otro lado, de paso ir a ver la Laguna Verde que queda casi al lado de la frontera (la aduana chilena está a unos 100 Kms de la frontera) y cruzar por el parque nacional nevado tres cruces. Todo eso si tan solo el carabinero solitario no nos hubiese dicho, sin ningún tipo de emoción en su rostro, que el paso a Argentina estaba cerrado y que no podíamos segur más allá.

miércoles, julio 22, 2009

Never Gonna Give Your Teen Spirit Up

Ok, se que tengo pendiente el relato del viaje a Argentina, cuando tenga tiempo lo escribo, pero por mientras no puedo dejar pasar esto:



Y en algo no relacionado, pero para aprovechar que abrí blogger, comento que estoy jodido. Esto de que me haya puesto a escuchar música hace que quiera ir a muchos conciertos, y más encima están viniendo muchos grupos y músicos a Chile el último tiempo.

Tenemos a Faith No More, que aún no consigo con quien ir (barato), Depeche Mode, Aimme Mann (ok, no es imperdible, pero no me desagradaría ir) y ahora anuncian a The Killers. Probablemente estoy olvidando varios más... Igual no es malo, pero difícil es ir a todo. Alguien se suma a The Killers, que solo si que no voy.

miércoles, julio 15, 2009

Podcast, viaje, teléfono

Varias cosas rapidito:

Acabo de publicar un nuevo capítulo del podcast, sobre las película de Sergio Leone. Necesito sugerencias para el próximo, o que alguien se anime a hacer uno conmigo.



El lunes me llegó mi teléfono nuevo, un HTC Dream, también conocido como G1, el primer móbil con sistema operativo Android, y el único hasta ahora con teclado deslizable. Estoy contento, me he dedicado a probarlo y configurarlo. Igual después pretendo ponerle un ROM (firmware) optimizado.

Y ahora estoy por partir a Argentina, luego que casi se desarma el viaje porque Sol tuvo que recular a último minuto por razones de fuerza mayor. Constanza respondió a la altura de las circunstancias y decidió ir sin tener nada preparado de antemano.
Deseenos suerte, y traeré hartas fotos.

domingo, julio 05, 2009

Nuevo episodio de Recomiéndame Algo

Se me había olvidado decir que hay un nuevo episodio de Recomiéndame Algo, sobre Boston Legal. Está sin música de fondo, eso sí, porque fue hecho un poco rápido y no alcancé a seleccionar que era lo que debería haber puesto.


http://www.podcaster.cl/2009/07/recomiendame-algo-17/

viernes, julio 03, 2009

Delicias turcas y alemanas

Fui oportunamente avisado hoy en la tarde que el Jumbo de Bilbao tenía en oferta una cerveza alemana de 2 litros que normalmente cuesta 40 lucas a “solo” 10, así que después de la oficina me pasé para allá. La razón de la oferta es que vencían este mes. Estuve tentado de comprar dos, pero como vencen tan luego, no tiene mucho sentido, y para regalo tampoco sirven. Por mucho que estén en oferta, barato no es. Probablemente la guarde para tomarla en una ocasión especial este mes… ¿Qué podría ser?
Estando allá me dieron ganas de comprar algo más, aprovechando, pero no sabía qué, y no quería gastar mucha plata. Me acordé que había encontrado hace poco una fuente rectangular de aluminio que alguna vez compré para hacer delicias turcas, y hace tiempo que había estado pensando que podría hacer de nuevo, así que compré los ingrediente, y acabo de terminar de cocinarlas. En el proceso me rallé el dedo y me quemé, pero estaba dentro de lo previsible. Ahora tengo que esperar que se enfríe para meterlas al refrigerador por unas 24 horas, y ver como quedaron. Ojalá que menos chiclosas que la última vez, pero en cualquier caso dudo que queden malas.
En otras noticias, ya está casi todo listo para irme a Argentina de nuevo el fin de semana largo del 16. Sorry, Camila, no voy a poder ir a tu cumpleaños, pero me puedes encargar un regalo :-) Si todo resulta bien, y todos los que han mostrado interés en ir pueden ir, seríamos 4, lo que es bastante agradable porque bajan harto los costos =) Aunque mejor aún no hago tanto plan, porque ni siquiera he pedido el día en la oficina.

lunes, junio 29, 2009

Y sin embargo se mueve

Ese no era el plan original. Hace dos semanas Rodolfo había propuesto salir a recorrer entre todos, aprovechando el fin de semana largo, pero los demás no parecían interesados. Sí prendieron con la idea de arrendar una cabaña por dos días y disfrutar ese tiempo juntos, haciendo asados, conversando, jugando, dando jugo. A Rodolfo también le pareció una buena idea, y además pensó que podría recorrer los lugares cercanos en los tiempos muertos, y usar el último día, el Lunes, para ir a donde le faltara, y visitar la casa de Neruda en Isla Negra.
Pasó una semana sin novedades, y Rodolfo empezó a mover los hilos a falta de otra persona que lo hiciera. Las mejores ofertas ya habían pasado, siendo fin de semana largo fueron tomadas rápidamente, pero siendo miércoles logró conseguir un buen lugar a un precio adecuado. Llamó al resto, pero los ánimos parecían haber disminuido. Para el viernes en la mañana, y por distintas razones, ya era claro que el plan original no se llevaría a cabo.
Viernes, 5:30 de la tarde, tiempo de nuevos planes. O de disfrutar sin plan alguno. Rodolfo llega a su casa, decide terminar de ver la película que había comenzado hace ya una semana, Érase una vez en el Oeste. Peliculón, con tremendas actuaciones, piensa. Lástima que el director sólo hiciese 6 películas, sin embargo es lo suficiente como para dedicarle un podcast pronto.
20:30, buena hora para ver si tendrá algo más que hacer en la noche, o ponerse a pensar en la próxima película para cuando acabe la de Leone. Toma el teléfono, revisa su correo en busca de un número. “Sé que lo vi en un mail” piensa mientras salta de un mensaje a otro. Finalmente lo encuentra, y marca. “¿Hablo con Coté Santana, la escultora?”. Al otro lado de la línea parecen no escuchar, o no comprender. Finalmente el entendimiento llega, y quedan de ir a tomar algo. Así, con una gran noche de viernes, comienza otra buen fin de semana. Había un tema en común, un motivo que justificaba el encuentro, sin embargo prácticamente no se toca, salvo por un parecido producto de la oscuridad y la mala memoria. Un par de cervezas, un par de historias, un par de viajes y un par de obras, para finalmente quedar de conversar pronto, y de ir a tomar vino navegado en otra ocasión.
Sábado, un llamado despierta a Rodolfo. Es su hermana, quién está medio enferma, y le solicita, si puede, llevar a su sobrina a fútbol. Rodolfo mira la hora, y se disculpa. No alcanzaría a hacerlo, pues pretende salir relativamente temprano al litoral central, para aprovechar el día. En la noche se enteraría que su hermana había empeorado, y que sus padres habrían de viajar de Viña a Santiago para cuidarla.
No muchos minutos más tarde, llama Marisa, quién había manifestado intención de participar del paseo. Malas noticias, hubo un problema con su madre, y Marisa no sabe si podrá ir. Quedan de conversar hacia las 2. Rodolfo se levanta y prepara su maleta pensando un viaje de una persona: libros, notebook cargado con películas, series y comics, un mapa estelar por si el cielo está despejado y un par de cosillas más. “Un nuevo viaje solo no andaría mal para ordenar algunas cosas” cavila mientras hace su maleta, y no puede evitar lamentar no disponer en ese momento del bolso del tamaño adecuado para un viaje tan corto, por tenerlo prestado. Recuerda los comentarios de un par de amigos que le indican que lo de por perdido y lo olvide, pero sigue encontrando ese pensamiento poco racional, además que la necesidad de querer creer en la honestidad intrínseca de las personas le impide simplemente dejarlo estar. A veces, esa honestidad intrínseca requiere un empujoncito.
Luego de almorzar, toma su teléfono para llamar a Marisa. No alcanza a marcar, cuando éste suena. Es ella, quien avisa que podrá ir, pero un poco más tarde. Rodolfo accede, a pesar de no molestarle un viaje solo, piensa que puede disfrutar más uno acompañado. A las 5 en punto están partiendo con primer destino Quintay. “Podría haber llevado a mi sobrina al futbol”, piensa mientras maneja.
Cuando llegaron a Quintay, había un viento increíble, síntoma de probable temporal, lo que los locales confirmaron. Tomaron un café en un lugar cercano a la playa mientras Rodolfo revisaba un mapa que le facilitó la dueña del lugar. La lluvia comenzó en ese momento. Antes de irse, Rodolfo trató infructuosamente de comprar el mapa a la dueña, pues en una sola guía estaba Chile y Argentina.
No habían pasado ni 5 minutos en el auto cuando la lluvia comenzó a caer realmente fuerte, amenazando con que el cielo caería sobre sus cabezas. El viendo no amainaba, y desde el auto, Rodolfo sentía como el saber que era un punto de fuga le ayudaba a explicar la percepción de cómo se veía en ese minuto venir la lluvia hacia ellos. Desde ese minuto, la lluvia se convertiría en el tercer compañero de viaje.
Luego de Quintay, con lluvia y oscuridad total, partieron a Algarrobo, balneario que parecía robarle mucho a Reñaca. Después de preguntar en diversos lados, optaron por quedarse en una cabaña a las afueras del pueblo, la que estaba junto a un pub inaugurado hace muy poco, lo que les daba algo fácil para hacer en la noche de lluvia.
En el bar había una ecléctica banda de Blues, con un anciano gringo de vocalista y guitarrista principal, un ciego en el bajo, un baterista que parecía ex militar, y un par personajes más. La banda era, increíblemente, muy buena. Mientras escuchaban cada uno tomó una copa de vino, lo que llevó a que Marisa terminara ebria y hablando a un volumen mayor al socialmente aceptable. En uno de los interludios de la banda, el anciano pasó cerca de los viajeros, lanzando un casual “Having fun?”. Rodolfo respondió con un sencillo “Yeah”, a lo que el cantante replicó “Oh, you speak english”, lo que derivó en una conversación en la que se enteraron que él era de Louisiana, que había trabajado como taxista en New York, que había llegado a Chile por un compañero que trabajaba para Jaques Custeau y que se había casado con una gitana chilena porque hablaba su mismo idioma, entre otras cosas, mientras Rodolfo se sorprendía de cómo con un simple “Yeah” el viejo hubiese rápidamente sacado la conclusión de que él hablaba inglés.
Al día siguiente recorrieron Algarrobo a pie, escapando rápidamente al auto cuando la lluvia comenzó a caer. De ahí siguieron a Quintay, hermoso pueblo con muy bonitas playas, y la lluvia hizo una pausa para que pudieran bajarse, tomar algunas fotos y disfrutar el paisaje. Luego vino Punta de Tralca, lugar plagado de letreros con extraños mensajes, cortesía de la primera junta de vecinos.
Isla Negra fue la siguiente parada, donde estaba el único punto de visita obligatoria en el itinerario de Rodolfo, la casa del poeta. No bien entraron aun restaurante a comer, la lluvia arreció nuevamente. El lugar elegido para comer era más que solo un restaurante, parecía casi un club social, donde los habituales podían sentarse a conversar con los dueños mientras tomaban un coñac. La vista, además, era increíble. Mientras almorzaban, cavilaban que la mayor fuente de ingresos de esa localidad debían ser los estacionamientos y restaurantes.
Habiendo terminado de comer, se dirigieron a la casa de Neruda, para lo cual el tercer compañero de viaje interrumpió su diluvio, el cual continuó e intensificó no bien los viajeros habían llegado al resguardo del museo. Los turistas que ahí estaban se mostraban sorprendidos y atemorizados por lo fuerte de la lluvia, pero Rodolfo no se preocupaba demasiado, sabía que pararía a tiempo, y así fue, pues para cuando tenían que recorrer la casa por fuera, ni rastros había de la lluvia.
Volvieron al auto, y una vez en camino comenzó nuevamente a llover. Entraron por un camino no muy bien indicado en el mapa a la Laguna el Peral, en donde se quedaron más tiempo del esperado, pues entre la lluvia y la oscuridad no lograban encontrar la salida. Una vez en la carretera, se dirigieron a Cartagena, con Marisa comentando que estaba bien que existiera un lugar así, “para que los rotos puedan veranear, y mejor todos juntos en un lugar que dispersos”. En este lugar no costaría encontrar lugar donde dormir, pues está lleno de hoteles y residenciales, y de hecho se quedaron en el primer lugar que encontraron, el cual costaba la mitad del de Algarrobo, y era del mismo nivel, y con vista al mar. Luego de dejar sus cosas en la habitación y el auto a resguardo, salieron a caminar por el borde costero, aprovechando que la lluvia había cedido nuevamente un espacio, y Rodolfo aprovechó de comer unas papas fritas a precio de Cartagena, pese al temor de Marisa del dolor de estómago que podrían producir.
De vuelta en la habitación, vieron una película en el notebook, y se acostaron para estar prestos al día siguiente.
El día Lunes se dirigieron a San Antonio, Lloleo y Santo Domingo, para luego llegar almorzar a Pomaire, donde cada uno compró una planta y Rodolfo encontró un par de compañeros de universidad.
De vuelta en su casa, Rodolfo vio “Se Arrienda”, de Alberto Fuguet, en preparación para el último día de “Desde el Plató”, que se desarrollará el martes. A pesar de no encontrarla una gran película, la disfrutó, y sintió que al menos mejoraba mientras avanzaba. Sí notó que los diálogos sonaban forzados, que algunos actores no daban la talla (o el papel) y que era todo bastante cliché y lugar común. Aprovechó también de escribir del viaje y subir las fotos para mostrarlas a los amigos, y pensó que quizás podría grabar un podcast antes de acostarse, pero mientras escribía notaba que no tenía el ánimo suficiente, y que sería mejor hacerse un minuto al día siguiente antes de acostarse.
Mientras terminaba de escribir, conversaba con algunos amigos por MSN, y pensaba que, a pesar de no haber seguido el plan original, había sido un gran fin de semana.

Fotos del Litoral Central

jueves, junio 25, 2009

Por no hacer cola, quedé con cuello

Mierda! Quizás debí haberme quedado, estaba en la cola y como a las 7:30 me aburrí y me fui. Bueno, igual tenía que ir a lavar la ropa...

miércoles, junio 24, 2009

Juegos de Amor

Que gran descubrimiento fue XKCD. Pongo este por lo bueno, asertivo y además por el factor ñoño y nostálgico.


Extra Caption: Wait, no, that one also loses. How about a nice game of chess?

Supongo que voy a ponerme a practicar ajedrez :-P

Y una ilusión óptica:

El "verde" y el "azul" son el mismo color. Si no creen, guarden la imagen y chequeen los pixeles.

lunes, junio 22, 2009

Día de un fin de semana agitado

Este fue un buen fin de semana, creo. Incluso las cosas que no parecían salir tan bien, terminaron saliendo bien.

El viernes fui a ver a Momix, por tercera vez. Una costumbre que adquirí de Lili que me enseñó a disfrutarlo de cerquita (y que hoy me enteré no podrá ir a verlo, lo que me da harta lata porque sé que a ella le va a doler bastante. Pero bueno, como había comentado a algunos, no están los tiempos para poder invitar personas extras a esos precios, no este mes al menos), y que me alegro de mantener yo y de asimilarla como propia y no dependiente de con quién esté o no esté. La próxima vez, quién sabe, expandiré yo la tradición invitando a alguien más. El espectáculo estuvo genial, increíble, asombroso, sorprendente, inenarrable, indescriptible. No sé cual de los que he visto me ha gustado más, pero sé que todos los he disfrutado muchísimo. Lamentablemente me tocó un cabezón que se movía mucho adelante, así que no logré simplemente quedarme en una posición cómoda todo el rato. Nuevamente lo que más me gustó fue el segmento en el que están a oscuras con algunas partes del cuerpo fluorescentes, las que van cubriendo y descubriendo para formar distintas figuras. Si pueden, traten de buscar aún alguna entrada para esta semana. No va a ser fácil, en todo caso, está bastante vendido…

El sábado teníamos un asado, que resultó tener poca convocatoria. Sin embargo, lo pasé bien y aprendí un juego de cartas nuevo, llamado Bezique o algo así. Al día siguiente aprendería que a Sol 2 le gustan los juegos de cartas tradicionales, así que quizás hasta pueda volver a jugarlo luego para que no se me olvide. El asado terminó temprano por problemas personales y fortuitos del anfitrión, así que me fui al depto. Estaba cansado, y pensé echarme a dormir, pero en vez de eso me puse a ver una película, Once Upon a Time in America. Es larguísima, casi 4 horas, y sólo alcancé a ver 1, porque me llamaron para juntarnos a hacer algo. Fueron varias personas a mi casa, conversamos, comimos unos sandwichs que son un gran descubrimiento considerando que el Dominó no reparte hasta mi casa, y jugamos Sticheln. Todo mientras por teléfono organizaba el paseo del día siguiente.

El domingo me levanté un poco más tarde que lo que había pensado (la idea era salir a las 10), ya que Sol 2 había sutilmente mandado un mensaje de texto solicitando que partiéramos un poco más tarde, porque se había quedado hasta altas horas de la madrugada carreteando. Al final, para variar, partimos como a las 11:30, creo, aunque no me molestó dormir un rato más.

Originalmente había pensado durante la semana ir a la Quebrada de Macul, pero con la lluvia se me ocurrió que debería ser un barrial, mientras que quizás teníamos la oportunidad de ir a la nieve a Lagunillas y pasarlo mejor. Además, Sol 2 no conocía la nieve, así que para allá partimos. Paramos a dar una vuelta en la plaza de San José de Maipo, compramos algunas mermeladas y chocolates, y continuamos. Precavidamente le pregunté a un carabinero si podíamos subir así no más, y me dijo que se requería llevar cadenas (y colocarlas si era necesario), pero que desde el kilómetro 16 solo estaban dejando pasar vehículos 4x4. Bummer. Sin embargo, dijo que había nieve desde el kilómetro 14, así que partimos igual. Arrendamos cadenas (muy caras), y a los 200 metros nos pararon unos carabineros y nos informaron que ya no estaban dejando subir, que era todo de bajada. Normalmente el horario hacia arriba es hasta las 2, pero ahora “por una orden superior” lo habían cortado antes (era como la 1). So, de vuelta, entregué las cadenas y me devolvieron la plata.

Decidimos seguir andando, y ver en el camino para donde íbamos, si al embalse el yeso nuevamente (pero ahora probablemente nevado) o si seguíamos por el camino el volcán hacia las caídas de agua que Carola me mostró la primera vez que fui al cajón. Pasado San Gabriel, la última localidad de por ahí y donde se acaba el camino pavimentado, notamos que ya había nieve por los bordes del camino, aunque no mucha. Decidimos subir entonces hacia el embalse, que era más probable que tuviera más nieve. Efectivamente, todo el camino estaba nevado! Tanto así, que pronto se hizo evidente que no podríamos subir hasta arriba sin cadenas, ya que el camino estaba bastante barroso y resbaloso. Es más, le pregunté a unas cabras que venían de vuelta como estaba el camino hacia delante, y dijeron que no se podía seguir, que había dos posas de profundidad indeterminada a 500 metros. Escépticamente, seguimos y a 300 metros nos topamos con un par de pozas… que cruzamos sin ningún problema y seguimos adelante. Cuando ya el camino se complicaba realmente (y había piedras enormes que habían caído al camino), llegamos a una gran explanada donde había hartos autos estacionados y mucha nieve! Así que ahí mismo nos quedamos, recorrimos, comimos nieve, tomamos café y Sol 2 hizo angelitos. Lamentablemente se me olvidó llevar mi cámara, así que tengo que esperar a que Sol 2 me pase sus fotos para subirlas.

El paisaje se veía maravilloso, nada que ver al verano. El blanco en las montañas y el verde en el piso era intenso, y no se comparaba con los cafés y amarillos del verano y otoño (aunque también eran muy bonitos a su modo).

A la vuelta recogimos a dos suizas que estaban haciendo dedo, una de las cuales quizás sea futura alojada de Sol (si el ser amable trae frutos inesperados). Comentario aparte, la otro suiza era sumamente bonita, o al menos de mi tipo de gusto en mujeres (físicamente hablando). Pasamos a comer empanadas y a comprar nueces y otras cosillas, para terminar tipo 6:30 en mi casa.

No había alcanzado a llegar cuando Constanza me estaba llamando para ponernos de acuerdo para ir a ver a The Beats. A las 7:30 estábamos sentados en una re buena ubicación, calentitos, esperando el inicio de la función. No sé si puedo comentar mucho, estuvo genial, increíble, tocaron muchas canciones y les faltaron muchas más, los tipos sonaban casi igual y hacían todo el show con cambio de ropa y moviéndose por diferentes periodos. Eché de menos hartas canciones, pero era imposible que eso no pasara. Volvieron como 3 veces, fueron re simpáticos, canté casi todas las canciones y en vivo suenan increíbles. Creo que de la noche lo que más me gustó fue While my guitar gently weeps con un tremendo solo de guitarra.





Hablando de buenos solos, aunque nada que ver, cuando íbamos a ir al Cosquin Rock Carola me pasó un par de buenos discos de Deep Purple, incluyendo uno en vivo en el Olympia. Yo conocía a Deep Purple, pero sin llegar a identificarlo realmente, y me agradaba como me agrada casi cualquier cosa, así que la idea era conocer un poco más las canciones, para poder cantarlas o disfrutarlas mejor. Al final no fuimos, pero me quedé con la música, y ahora estoy escuchando de hecho a Deep Purple, que me gustó caleta, especialmente la canción “Sometimes I feel like screaming”. Parece que no es una de las top de ellos, pero me agrada mucho, especialmente por la guitarra, y porque tiene un bonito título.



Para terminar, hoy es el día más corto del año. Lo que algunos considerarían algo penca, para mí es todo lo contrario. De aquí en adelante todos los días serán progresivamente más largos! This is rock bottom for this year! Esto es justo lo que estaba faltando para que las cosas tomen su cause y empiecen a salir tal y como deben. Aún hay ciertas cositas que siento que debo arreglar por ahí para sentirme satisfecho, pero pienso que todo va a ir muy bien de ahora en adelante, pues tengo más tiempo cada día, y más sol que me de energías! Además recibí hoy, entre algunas noticias no tan buenas, una que me parece que es excelente, o tiene al menos un potencial enorme para mí, en mis evaluaciones preliminares. Siento pues, que hoy debería estar contento. A celebrar por el pasado muerto, por el presente que se está tejiendo, y por el futuro que, de acuerdo a mis cartas, viene en pareja.

lunes, junio 15, 2009

Teorías de amistades

No sé si comenté ya sobre mi teoría de que las exes tienen el potencial de ser para los hombres el simil del amigo gay de las mujeres. Es alguien en quién (todo en teoría, por supuesto) confías mucho, con quién has compartido hartas cosas y te conoce bien, por lo que puedes conversar prácticamente cualquier cosa con ella. Sabe de tus problemas, tus mañas y maneras de ser, y deberías poder conversar como de cualquier cosa con ella. Así como las chicas pueden conversar de lo que sea con su amigo gay (porque será honesto, tiene buen gusto y dará una opinión realista de las cosas porque no tiene interés sexual en la mujer en cuestión, pero sigue siendo hombre), un hombre debería poder conversar de todo con una ex que se haya convertido en amiga. La tensión sexual debería haber desaparecido, sin embargo el conocimiento de esa área por parte de la ex es un excelente añadido a la amiga típica, pues te puede aconsejar y ayudar de un modo que una amiga no podría (lo que me recuerda el tipo de marketing que proponía Nancy: “yo he estado con él y vale la pena”).

Lamentablemente no he podido comprobar mi teoría en carne propia, aunque he tratado... Pero bueno, aún me queda mucho, habrá otras posibles exes amigas o quizás logre más adelante una mejor conexión con las actuales que permita alcanzar a ese amigo gay masculino.

¿Por qué esto ahora? Porque tengo una gran noticia para comentar, pero no puedo hacerlo, y sinceramente creo que Lili sería la persona perfecta para comentarlo...


Nada que ver, pero se están acumulando buenos conciertos en lo que queda del año. ¿Cuándo me voy a sacar el loto para no tener que preocuparme de gastar de más e ir a todo lo que quiero ir? Miércale! Tengo que comprar entradas para Momix!

Por último, estoy alojando a Aytug, un turco, esta semana, así que no sé si habrá podcast ni si podré escribir mucho en el blog. Sé que deben estar lamentándose.